Lo inevitable va a suceder... aunque nos convirtamos en lo que no deseamos (que es usualmente lo que siempre hacemos ante las preocupaciones). Todo lo que hemos construido, debe tener un final... ya sea para bien o para mal.
Lo que importa ante todo es la actitud que tengamos ante estas cosas. Muchas personas se amargan la vida, pensando que jamás serán felices... y así será... porque lo están promoviendo. Otras se entristecen y deprimen porque piensan que jamás conocerán a alguien que las haga sentir especiales, y en base a ese pensamiento, se atan a seres monstruosos que jamás las valorarán y que solo las destruirán.
Ante lo inevitable no hay medicina... siempre llegará... pero quizás un cambio, un giro en nuestra actitud y pensamiento... pueda cambiar el curso de los eventos y nuestra vida tomar otro giro. Acá, en mi exilio voluntario, en estos tiempos en que puedo pensar más claramente, y puedo observar tantas cosas que antes no podía... porque me había sumergido en un mundo de preocupaciones... puedo decir todo esto que he dicho porque lo he vivido.
La vida no es una línea recta... tampoco es un horario de buses... tiene sus altas y sus bajas... sus entreveros y sus escondrijos... y de vez en cuando... nos sorprende gratamente, con baúles por abrir, por senderos nuevos por recorrer... por cruces de caminos que nunca pensamos en recorrer... y ante lo inevitable... una sonrisa y a encararlo, porque el día que llegue... no dolerá tanto pues habremos vivido una vida plena.
Mujeres cosa divina, sal de la tierra, picante del mundo, sin nosotras la cosa no va, no funciona, sin nosotras las locuras, las fantasías, la vida no se daría, sin nosotras...
lunes, 9 de abril de 2012
sábado, 28 de enero de 2012
en el mundo del NO
En la paz y en la quietud del alma va uno descubriendo mil cosas que quizás en las carreras de la vida diaria, no podemos observar tal cual son. Estoy viviendo en un país ahora donde las cosas se dan porque se dan y la gente vive sin complejos, feliz y con vidas más simples que las que vivia a mi alrededor. Y viendo los rostros sonrientes de quienes celebraban el carnaval, esos rostros pintados y esos trajes de mil colores, viendo a la gente sobrepasar de la alegría y el gozo de la música, del ingenio, del espectáculo, me preguntaba yo... por que jamas se veia gente sonreir asi a mi alrededor... y la respuesta fue, me crié en el pais del NO... de la prohibición, de los prejuicios, de los "que pasaría si", de los miedos... de las ataduras internas que no nos dejan respirar y menos vivir.
A la verdad no se si es un tema universal o solo me sucede a mi, pero hay que ver a tanta mujer frígida, que no ha disfrutado un orgasmo, porque desde chica se le enfocó la sexualidad bajo un manto de tabú y de pecado, como lo PROHIBIDO... dìgase por padres estrictos, por la religión... que se yo... temas tan absurdos como calificar la masturbación como un pecado, o el verse en el espejo como un tabú... la coquetería natural como "ser puta" y el experimentar sexualmente como un pecado.
Me gustaría pensar que es preferible que una mujer se toque, o experimente sexualmente a ver la vida con los ojos de "cuento de hada" para luego descubrir que no se casò con el príncipe, sino con el "ogro" de la historia. Me gustaría pensar que el país del NO, es para todos, pero parece ser que es muchas veces relegado para las mujeres. Vemos los ejemplos de los hombres que llegan experimentados a la cama... esperando tener en la misma a una prostituta experimentada (como estan acostumbrados) y encuentra a una niña "virgen" que no tiene la experiencia, ni la malicia de la susodicha mencionada. Sin embargo se han dado casos y existen situaciones en las cuales la mujer es repudiada porque no es virgen cuando llega al matrimonio, e inclusive, el rechazo total de la familia del novio cuando la mujer ha tenido previa experiencia y llega con hijos al seno del hogar, hijos que claro no son del actual marido.
Y se crean hogares, a medias. Nacen los abusos, los maltratos...y la "resignación" de muchas mujeres que habiendo pasado del hogar paterno... al hogar del marido, lo unico que hicieron fue cambio de mando y no aprendieron a vivir. (Dios nos libre de seguir enseñando así a nuestras hijas...)
Nos enseñan a ver NO en todas las partes, yo he mencionado el tema sexual porque es uno de los que más llaman la atención en estas cuestiones, pero el ABSOLUTISMO y el NO... redundan en todos los ambientes, nos negamos a probar nuevas marcas, nuevos sabores, nuevas comidas... por seguir lo tradicional. Nos da MIEDO, cambiar el estatus, por el "què diràn" o por la comodidad de vivir una vida que si la cambiamos, tomarìamos muchos riesgos y mucho esfuerzo en elaborarla de nuevo.
NO TOQUE, NO MIRES, NO PRUEBES, NO SIENTAS... si lloras eres "marica" y si sientes "eres cursi". Es hora de reflexionar y pensar en todos los NO que nos enseñaron... y a tomar el camino del SI y empezar a enseñar a nuestras generaciones a que deben tener UN CRITERIO FORMADO para poder escoger entre lo que no les conviene y entre lo que si los hace felices.
El camino del si... es el empedrado, el lleno de espinas, porque empezamos a tomar nosotras mismas responsabilidad de nuestros actos, y de nuestros hechos, entendiendo que cada cosas que hagamos tiene una repercusion... y no dejar la responsabilidad en las manos de quienes nos han puesto el cerrojo delante de nosotras...
A la verdad no se si es un tema universal o solo me sucede a mi, pero hay que ver a tanta mujer frígida, que no ha disfrutado un orgasmo, porque desde chica se le enfocó la sexualidad bajo un manto de tabú y de pecado, como lo PROHIBIDO... dìgase por padres estrictos, por la religión... que se yo... temas tan absurdos como calificar la masturbación como un pecado, o el verse en el espejo como un tabú... la coquetería natural como "ser puta" y el experimentar sexualmente como un pecado.
Me gustaría pensar que es preferible que una mujer se toque, o experimente sexualmente a ver la vida con los ojos de "cuento de hada" para luego descubrir que no se casò con el príncipe, sino con el "ogro" de la historia. Me gustaría pensar que el país del NO, es para todos, pero parece ser que es muchas veces relegado para las mujeres. Vemos los ejemplos de los hombres que llegan experimentados a la cama... esperando tener en la misma a una prostituta experimentada (como estan acostumbrados) y encuentra a una niña "virgen" que no tiene la experiencia, ni la malicia de la susodicha mencionada. Sin embargo se han dado casos y existen situaciones en las cuales la mujer es repudiada porque no es virgen cuando llega al matrimonio, e inclusive, el rechazo total de la familia del novio cuando la mujer ha tenido previa experiencia y llega con hijos al seno del hogar, hijos que claro no son del actual marido.
Y se crean hogares, a medias. Nacen los abusos, los maltratos...y la "resignación" de muchas mujeres que habiendo pasado del hogar paterno... al hogar del marido, lo unico que hicieron fue cambio de mando y no aprendieron a vivir. (Dios nos libre de seguir enseñando así a nuestras hijas...)
Nos enseñan a ver NO en todas las partes, yo he mencionado el tema sexual porque es uno de los que más llaman la atención en estas cuestiones, pero el ABSOLUTISMO y el NO... redundan en todos los ambientes, nos negamos a probar nuevas marcas, nuevos sabores, nuevas comidas... por seguir lo tradicional. Nos da MIEDO, cambiar el estatus, por el "què diràn" o por la comodidad de vivir una vida que si la cambiamos, tomarìamos muchos riesgos y mucho esfuerzo en elaborarla de nuevo.
NO TOQUE, NO MIRES, NO PRUEBES, NO SIENTAS... si lloras eres "marica" y si sientes "eres cursi". Es hora de reflexionar y pensar en todos los NO que nos enseñaron... y a tomar el camino del SI y empezar a enseñar a nuestras generaciones a que deben tener UN CRITERIO FORMADO para poder escoger entre lo que no les conviene y entre lo que si los hace felices.
El camino del si... es el empedrado, el lleno de espinas, porque empezamos a tomar nosotras mismas responsabilidad de nuestros actos, y de nuestros hechos, entendiendo que cada cosas que hagamos tiene una repercusion... y no dejar la responsabilidad en las manos de quienes nos han puesto el cerrojo delante de nosotras...
domingo, 8 de enero de 2012
cuando el sueño se cumple...
¿Qué pasa cuando el sueño se cumple? y las palabras rebotan en tu mente, sabiendo, que la recompensa que todos te hablaban ha llegado...
¿Qué pasa cuando todo lo bueno te sucede? y te das cuenta que vives una historia que jamás te imaginaste y te sobrepasa...
Mi historia es corta... mi sufrimiento es largo, pero el sueño se me cumplió... y son muchas las emociones que me embargan, es mucha la alegría, es tanto lo que se siente aca dentro que muchas veces no lo puedo manejar. No hablo de sensaciones inconscientes, ni de una alegría momentanea (en mi tierra le llaman, "llamarada de tusas"), hablo de una alegría que te inunda y es benéfica y hermosa... una felicidad integral...
¿Qué pasa cuando el sueño se cumple? no pasa nada... hay que vivirlo y aferrarse a él y procurar que siga vivo...
¿Qué pasa cuando todo lo bueno te sucede? y te das cuenta que vives una historia que jamás te imaginaste y te sobrepasa...
Mi historia es corta... mi sufrimiento es largo, pero el sueño se me cumplió... y son muchas las emociones que me embargan, es mucha la alegría, es tanto lo que se siente aca dentro que muchas veces no lo puedo manejar. No hablo de sensaciones inconscientes, ni de una alegría momentanea (en mi tierra le llaman, "llamarada de tusas"), hablo de una alegría que te inunda y es benéfica y hermosa... una felicidad integral...
¿Qué pasa cuando el sueño se cumple? no pasa nada... hay que vivirlo y aferrarse a él y procurar que siga vivo...
para y reflexiona
Se nos ha enseñado a ser como autómatas, las super heroes, las que no sienten... esas que a pesar de las mareas, aguantan todo, aún los golpes contra las rocas. Se nos ha enseñado a no sentir, a no parar a no reflexionar, somos una generación muchas veces de mujeres que preferimos pensar en los demás antes que en nosotras mismas.
Y de pronto nos damos cuenta que se nos acaba la vida, que no queda otra... que no pensamos en nosotras mismas... y si tan solo hubiésemos parado un momento en nuestro caminar... quizás la cosa hubiera sido diferente.
Las redes sociales son perfectas para leer a diario historias de corazones desgarrados... y la mayoría de estos corazones son femeninos, entonces me pregunto a mi misma, por qué??? porque sufrimos tanto y nos deleitamos en eso... porque no nos enseñaron a detenernos y pensar...
Sì, a pensar, a reflexionar, en que quizás el camino que estamos llevando no es el que nosotros queremos, sino el que elegimos, por buscar una compañìa, por querer prolongar una ilusión, o simplemente porque tenemos miedo a explorar nuevos caminos para nuestra vida.
Detengámonos, pero no sólo al principio de año, sino durante todo el ciclo... y analicemos constantemente si el camino que estamos siguiendo es el que nuestro corazon quiere seguir. Detengamonos a reflexionar si estamos "agradando a otros" o viviendo lo que nosotros queremos vivir. Detengamonos, y seamos realistas, de que si nos amamos a nosotras mismas, antes que a nadie más, seremos más sanas para poder entregar nuestros sentimientos, sin lastimar a nadie... y sin causar lástima o dependencia emocional.
Reflexionar introspectivamente, es poder revisarnos constantemente, y poder valorar lo que realmente nos hace felices... no vales menos que nadie, tampoco vales más que nadie, tu vales en su medida exacta... y quien te puede valorar y amar te hará feliz... pero la persona principal, que promueva esa felicidad debemos ser nosotras mismas.
Todas necesitamos nuestros tiempos, y todos los tiempos son diferentes. No te fuerces a sentir cuando no sientas, ni tampoco a reir cuando tienes ganas de llorar. No te fuerces a hacer lo que aquel otro te dijo que hicieras para "hacerlo feliz". Haz lo que tu creas, te puede generar crecimiento y realización personal, porque si tu estás bien, procuraras el bien de quienes te rodean... y a vivir una vida plena... siendo tu misma, sintiendo por ti misma, escogiendo tus caminos....
Y de pronto nos damos cuenta que se nos acaba la vida, que no queda otra... que no pensamos en nosotras mismas... y si tan solo hubiésemos parado un momento en nuestro caminar... quizás la cosa hubiera sido diferente.
Las redes sociales son perfectas para leer a diario historias de corazones desgarrados... y la mayoría de estos corazones son femeninos, entonces me pregunto a mi misma, por qué??? porque sufrimos tanto y nos deleitamos en eso... porque no nos enseñaron a detenernos y pensar...
Sì, a pensar, a reflexionar, en que quizás el camino que estamos llevando no es el que nosotros queremos, sino el que elegimos, por buscar una compañìa, por querer prolongar una ilusión, o simplemente porque tenemos miedo a explorar nuevos caminos para nuestra vida.
Detengámonos, pero no sólo al principio de año, sino durante todo el ciclo... y analicemos constantemente si el camino que estamos siguiendo es el que nuestro corazon quiere seguir. Detengamonos a reflexionar si estamos "agradando a otros" o viviendo lo que nosotros queremos vivir. Detengamonos, y seamos realistas, de que si nos amamos a nosotras mismas, antes que a nadie más, seremos más sanas para poder entregar nuestros sentimientos, sin lastimar a nadie... y sin causar lástima o dependencia emocional.
Reflexionar introspectivamente, es poder revisarnos constantemente, y poder valorar lo que realmente nos hace felices... no vales menos que nadie, tampoco vales más que nadie, tu vales en su medida exacta... y quien te puede valorar y amar te hará feliz... pero la persona principal, que promueva esa felicidad debemos ser nosotras mismas.
Todas necesitamos nuestros tiempos, y todos los tiempos son diferentes. No te fuerces a sentir cuando no sientas, ni tampoco a reir cuando tienes ganas de llorar. No te fuerces a hacer lo que aquel otro te dijo que hicieras para "hacerlo feliz". Haz lo que tu creas, te puede generar crecimiento y realización personal, porque si tu estás bien, procuraras el bien de quienes te rodean... y a vivir una vida plena... siendo tu misma, sintiendo por ti misma, escogiendo tus caminos....
miércoles, 28 de diciembre de 2011
se nos va el año... se nos viene el año
Siempre que veo una lágrima, una depresión... siempre que escucho que fue un año atroz, me reflejo en mi propia vida. Han habido miles de anocheceres, miles de atardeceres... pero algo que sin duda alguna llega siempre, es un nuevo amanecer... siempre siguiendo las noches de tanta tristeza, los días de tanto dolor.
Esta semana termina un año más en nuestras vidas, humanamente contando, eternalmente contando, un escalón más a la escalera del crecimiento y de la realización.
Este año uno de los regalos más grandes que he tenido es haber descubierto lo infinitas que somos. Como podemos renovarnos, y de la oscuridad más profunda, pasar a un estado perfecto de luz. ¿Cómo? no existe fórmula mágica, es más bien "Creyendo y aferrándonos a nuestros sueños". No hay nada imposible, ahora lo puedo decir bien.
Si logramos entender eso, si podemos perseguir nuestros sueños como locas, si podemos dejar atrás todo eso que nos ata y nos liga al sufrimiento... entonces podremos alcanzarlo. Desatar amarras, quemar naves, y muchas veces renunciar a lo que nos causa comodidad y confort... y como aves a volar, libres por el viento, realizando los sueños que jamás cumplimos, no importa la edad que tengamos. No importando nuestro estado corporal, no importando si la gente nos acepta o no.
Vivimos consumiéndonos en una vida "polìticamente correcta" complaciendo a tantos, y frustrándonos a nosotras mismas... se murió el año... que muera con el todos nuestros tabúes, todas nuestras preconcepciones, todo aquello que no nos deja ser felices... que se vaya con el año todo lo que es "debido" para los "demás" y que venga nuestra vida, virgen, pura... moldeable a nuestras manos, a nuestro corazón, justo como nuestra alma lo desea... justo como nos hace feliz... y las noches se convertirán en día, y tardarán en llegar las oscuridades...
A todos un feliz, feliz 2012...
Esta semana termina un año más en nuestras vidas, humanamente contando, eternalmente contando, un escalón más a la escalera del crecimiento y de la realización.
Este año uno de los regalos más grandes que he tenido es haber descubierto lo infinitas que somos. Como podemos renovarnos, y de la oscuridad más profunda, pasar a un estado perfecto de luz. ¿Cómo? no existe fórmula mágica, es más bien "Creyendo y aferrándonos a nuestros sueños". No hay nada imposible, ahora lo puedo decir bien.
Si logramos entender eso, si podemos perseguir nuestros sueños como locas, si podemos dejar atrás todo eso que nos ata y nos liga al sufrimiento... entonces podremos alcanzarlo. Desatar amarras, quemar naves, y muchas veces renunciar a lo que nos causa comodidad y confort... y como aves a volar, libres por el viento, realizando los sueños que jamás cumplimos, no importa la edad que tengamos. No importando nuestro estado corporal, no importando si la gente nos acepta o no.
Vivimos consumiéndonos en una vida "polìticamente correcta" complaciendo a tantos, y frustrándonos a nosotras mismas... se murió el año... que muera con el todos nuestros tabúes, todas nuestras preconcepciones, todo aquello que no nos deja ser felices... que se vaya con el año todo lo que es "debido" para los "demás" y que venga nuestra vida, virgen, pura... moldeable a nuestras manos, a nuestro corazón, justo como nuestra alma lo desea... justo como nos hace feliz... y las noches se convertirán en día, y tardarán en llegar las oscuridades...
A todos un feliz, feliz 2012...
lunes, 27 de junio de 2011
Reestructurando mi mente
Han sido días de días, sin escribir, sin sentarme a analizar lo que es mi vida, sin permitirme por un momento respirar y reconocer lo que hay dentro de mí.
Como que las ondas del viento y la vida se empeñan a veces en sumirnos en la depresión, en dejarnos ver que valemos poco, que alcanzamos poco... sin embargo este finde fue como un tiempo revelador para mí. Abrí los ojos y pude encontrarme de nuevo... es que me había perdido.
Anhelar ser, obtener, avanzar, es bueno... pero sin comprometer el yo. Tener la libertad de poder levantar los brazos, tomar nuestras piernas y caminar, pero sin apoyos que nos coartan la libertad misma. Y me metí en cuestión de más de unos años a compartir mis bienes, mis proyectos, mis visiones personales con algunas personas que no traían beneficio a mi vida, y me caí... me caí en un pozo hondo y desesperante... en ese del que como cuesta salir!
Pero al irme quitando todas las costras del pasado puedo ir de nuevo reestructurando mi ser, ajustando la visión de lo que quiero alcanzar y tomar fuerzas de la nada para volverme a levantar. No importa cuantas veces lo tenga que hacer, lo importante es que al levantarme de nuevo haya aprendido y aceptado mi realidad y las lecciones que se me han querido impartir.
No siento que he fracasado, siento que he aprendido... voy con mis alforjas llenas de esperanza, la vida llena de colores... y bueno lo demás vendrá, tarde o temprano vendrá. Estoy segura que eso será así.
Como que las ondas del viento y la vida se empeñan a veces en sumirnos en la depresión, en dejarnos ver que valemos poco, que alcanzamos poco... sin embargo este finde fue como un tiempo revelador para mí. Abrí los ojos y pude encontrarme de nuevo... es que me había perdido.
Anhelar ser, obtener, avanzar, es bueno... pero sin comprometer el yo. Tener la libertad de poder levantar los brazos, tomar nuestras piernas y caminar, pero sin apoyos que nos coartan la libertad misma. Y me metí en cuestión de más de unos años a compartir mis bienes, mis proyectos, mis visiones personales con algunas personas que no traían beneficio a mi vida, y me caí... me caí en un pozo hondo y desesperante... en ese del que como cuesta salir!
Pero al irme quitando todas las costras del pasado puedo ir de nuevo reestructurando mi ser, ajustando la visión de lo que quiero alcanzar y tomar fuerzas de la nada para volverme a levantar. No importa cuantas veces lo tenga que hacer, lo importante es que al levantarme de nuevo haya aprendido y aceptado mi realidad y las lecciones que se me han querido impartir.
No siento que he fracasado, siento que he aprendido... voy con mis alforjas llenas de esperanza, la vida llena de colores... y bueno lo demás vendrá, tarde o temprano vendrá. Estoy segura que eso será así.
sábado, 14 de mayo de 2011
Desde el principio
Todo lo que iniciamos tiene a la larga una sucesión de consecuencias, de las cuales, más tarde nos lamentamos o bien las disfrutamos a pleno. He escuchado sinfin de historias, de amores desechos... de traiciones, de maltrato familiar, de sufrimiento eterno. Y he llegado a varias conclusiones:
1. Sufrimos porque queremos:
intentamos enfrascarnos en relaciones, que a la larga nos dan luces de no ser las adecuadas para nosotros. Perdemos la vena realista y nos dejamos llevar por sueños e ilusiones, pero hay síntomas en cada relación que delatan como será el siguiente paso a dar. No esperemos cosechar ilusiones y alegrías en una relación plagada de gritos, insultos y peleas insignificantes. No podemos vislumbrar un futuro lleno de amor, caricias y atenciones, cuando tenemos a nuestro lado la pareja más insensible del mundo, a la que le importa un bledo por lo que estamos pasando, y no toma cuidado de nosotras ni de nuestras emociones.
No digo que nos volvamos egocéntricas y que pensemos solo en nosotras, pero pensemos en una palabra clave: LA RETRIBUCIÓN. Si estamos en una relación en la cual nos sentimos retribuidas en todo aspecto, el camino parece ser esperanzador. Al contrario, si tenemos que estarle dando cuerda al muñequito cada cierto tiempo, cuando nos colmamos la paciencia, puesto que cuanto hemos esperado no llega... ¡alerta! ojos bien abiertos y a analizar.
2. No le pidamos sandías al peral
Mucha gente espera milagros de Dios, cuando la verdad, el no tiene por qué aparecerse en ese momento. No estoy negando para nada la fé, ni esas cosas. Solo digo, que si tu siembras un peral, no esperes obtener sandías. En otras palabras, queremos que Dios restaure una relación que empezó mal, una relación en la cual nos empecinamos en tenerla a toda costa. Cuando no queremos ver que nos está destruyendo, y que cada día menoscaba nuestra autoestima y nuestro sentido de realización personal.
Conocemos una pareja que en nuestra forma de pensar, es el tipo o la mujer ideal, y desde el inicio de la relación nos damos cuenta que andamos como ese reloj desengrasado cuyos engranajes no funcionan. Caos, discusiones y sinsabores reinan en el ambiente. Uno de los dos se vuelve el factor dominante, opacando al otro, y limitandolo en cuanto a crecimiento personal y a crecimiento emocional.
Se hace lo que él o ella dicen, pero no se comparte nada. No se busca el beneficio mutuo... solo la satisfacción personal de una de las partes de la pareja. Se van viciando los procesos y al final, se puede caer hasta en la permisividad, en la infidelidad y en el maltrato.
3. Tenemos que aprender a ser realistas
Pies bien puestos sobre la tierra y no amasar sueños, ni construir castillos en el aire. Nos lo dice todo el mundo, lo escuchamos alrededor de nosotros... y sin embargo, nos empecinamos en seguir a la par de esa persona, por el miedo de no poder encontrar a alguien más o por el temor que nos vean como "fracasados"
Amarnos mucho. Cuidarnos mucho, pero ¡como cuesta! entender que nuestra vida "no depende de otros" depende del valor que nosotros le demos.
Cuando aprendemos que las cosas que inician bien, terminan bien. Cuando entendemos que no podemos cambiar a la otra persona. Cuando asimilamos que para que otros nos amen, tenemos que amarnos nosotras primero. Entonces aprendemos a caminar en pos de una vida sana, de un futuro feliz y hacia la autorrealización de nuestras vidas.
1. Sufrimos porque queremos:
intentamos enfrascarnos en relaciones, que a la larga nos dan luces de no ser las adecuadas para nosotros. Perdemos la vena realista y nos dejamos llevar por sueños e ilusiones, pero hay síntomas en cada relación que delatan como será el siguiente paso a dar. No esperemos cosechar ilusiones y alegrías en una relación plagada de gritos, insultos y peleas insignificantes. No podemos vislumbrar un futuro lleno de amor, caricias y atenciones, cuando tenemos a nuestro lado la pareja más insensible del mundo, a la que le importa un bledo por lo que estamos pasando, y no toma cuidado de nosotras ni de nuestras emociones.
No digo que nos volvamos egocéntricas y que pensemos solo en nosotras, pero pensemos en una palabra clave: LA RETRIBUCIÓN. Si estamos en una relación en la cual nos sentimos retribuidas en todo aspecto, el camino parece ser esperanzador. Al contrario, si tenemos que estarle dando cuerda al muñequito cada cierto tiempo, cuando nos colmamos la paciencia, puesto que cuanto hemos esperado no llega... ¡alerta! ojos bien abiertos y a analizar.
2. No le pidamos sandías al peral
Mucha gente espera milagros de Dios, cuando la verdad, el no tiene por qué aparecerse en ese momento. No estoy negando para nada la fé, ni esas cosas. Solo digo, que si tu siembras un peral, no esperes obtener sandías. En otras palabras, queremos que Dios restaure una relación que empezó mal, una relación en la cual nos empecinamos en tenerla a toda costa. Cuando no queremos ver que nos está destruyendo, y que cada día menoscaba nuestra autoestima y nuestro sentido de realización personal.
Conocemos una pareja que en nuestra forma de pensar, es el tipo o la mujer ideal, y desde el inicio de la relación nos damos cuenta que andamos como ese reloj desengrasado cuyos engranajes no funcionan. Caos, discusiones y sinsabores reinan en el ambiente. Uno de los dos se vuelve el factor dominante, opacando al otro, y limitandolo en cuanto a crecimiento personal y a crecimiento emocional.
Se hace lo que él o ella dicen, pero no se comparte nada. No se busca el beneficio mutuo... solo la satisfacción personal de una de las partes de la pareja. Se van viciando los procesos y al final, se puede caer hasta en la permisividad, en la infidelidad y en el maltrato.
3. Tenemos que aprender a ser realistas
Pies bien puestos sobre la tierra y no amasar sueños, ni construir castillos en el aire. Nos lo dice todo el mundo, lo escuchamos alrededor de nosotros... y sin embargo, nos empecinamos en seguir a la par de esa persona, por el miedo de no poder encontrar a alguien más o por el temor que nos vean como "fracasados"
Amarnos mucho. Cuidarnos mucho, pero ¡como cuesta! entender que nuestra vida "no depende de otros" depende del valor que nosotros le demos.
Cuando aprendemos que las cosas que inician bien, terminan bien. Cuando entendemos que no podemos cambiar a la otra persona. Cuando asimilamos que para que otros nos amen, tenemos que amarnos nosotras primero. Entonces aprendemos a caminar en pos de una vida sana, de un futuro feliz y hacia la autorrealización de nuestras vidas.
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