viernes, 27 de abril de 2007

De mis viajes: PLAYA DE LAS CATEDRALES - LUGO





La playa de Las Catedrales (As Catedrais en gallego) es el nombre turístico de la Praia de Augas Santas ("Playa de Aguas Santas"), situada en el municipio de Ribadeo (parroquia de A Devesa), en la costa de la provincia de Lugo (Galicia), sobre el mar Cantábrico. Está a unos 10 km al oeste de la localidad de Ribadeo. Es conocida por este nombre debido a la apariencia de sus acantilados.

Las Catedrales o As Catedrais
Las Catedrales o As Catedrais

Está declarada Monumento natural por la Consellería de Medio Ambiente de la Junta de Galicia.

Lo más destacable de la playa son sus acantilados, que sólo pueden apreciarse adecuadamente durante la marea baja. Durante la marea alta la playa es relativamente pequeña, de fina arena y adecuada para el baño, pero no se aprecian los acantilados, ni tampoco desde la parte superior de los mismos. Sin embargo, la marea baja nos da acceso a un largo arenal por el que podemos pasear y ver las caprichosas formas que la erosión ha esculpido en la pared rocosa de pizarra y esquisto. Así, nos encontramos con arcos parecidos a los arbotantes de una catedral de más de 30 m de altura (la razón principal del nombre de la playa), grutas de decenas de metros, pasillos de arena entre bloques de roca y otras curiosidades.

sábado, 14 de abril de 2007

El no mintió, sencillamente tú no estabas prestando atención.











El no mintió, sencillamente tú no estabas prestando atención.
¿Cuántas veces te ha pasado algo así en una relación? Después de que las cosas se han estropeado y tú estás sentada ahí con tu corazón partido intentando descubrir qué fue lo que pasó, salta delante de tus ojos: él dijo que nunca se casaría, dijo que no estaba preparado, dijo que tenía miedo de sufrir. Te dijo estas cosas, puede que incluso más de una vez, pero tú no las oíste. Si esto es un patrón familiar para ti, necesitas romperlo así que echémosle un vistazo al tema desde el punto de vista de la Inteligencia Emocional. En primer lugar, muchas veces cuando uso el término ‘inteligencia emocional’ con hombres que no están familiarizados con él, se ríen y dicen que tal cosa no existe o que es un oxímoron, es decir que inteligencia y emocional no puede ir juntas. ¡Nunca oí algo así de una mujer! Y justo ahí está la clave. Los hombres no se manejan tan bien con las emociones. Tienden a confundir pura atracción sexual con ‘amor’. Cuando un hombre está ‘a punto’ como yo lo llamo (ya sabes, como un perro de caza que encontró el tesoro), no está pensando. Lo más probable es que esté ‘desbordado’. Química y hormonas están alborotadas y le impiden pensar. Y si tú estás en situación parecida ¿quién está escuchando? También necesitas aprender cuándo escuchar: a un hombre le puede llevar horas darse cuenta de lo que siente. Prepárate para la cita. Ten claro quién eres y qué quieres. Si aparece un hombre que te interesa de verdad, para y piensa. Echa un vistazo a quién es y cómo está viviendo su vida en este momento. Descubre todo lo que puedas sobre su historia y hazlo al principio. Algo con lo que puedes contar es que durante los primeros días de romance los hombres son mucho más relajados en cuanto a lo que te dicen. La química del amor, digamos que les engrasa el cerebro, y te dicen montones de cosas dulces pero también sueltan otras muy informativas: cosas que necesitas oír y recordar. Después de romper con una relación de trece meses con Tony, mi cliente Alison me dijo que al principio, una vez que estaban fuera disfrutando de unas vacaciones ideales, Tony le había dicho algo a lo que ella debió haber prestado atención. Estaban bailando en un bar de la playa en Cancún, brillaba el sol, había risas, música y margaritas por todas partes, y muchas mujeres hermosas (además de Alison), y él rió y dijo ‘una mujer nunca sería suficiencia para mí’. A Alison le llevó trece meses recordar ese momento y descubrir que era cierto. Cuando Alison estuvo preparada para un compromiso, del otro lado solo encontró alguien que le daba largas. Al final, ella lo pilló viéndose con otra mujer y en ese momento ya no pudo seguir ignorando la realidad. El había dicho que una mujer nunca sería suficiente para él, y sí, lo había dicho en serio. Hay momentos en que todos decimos cosas que no van en serio. Pero de hecho sucede que es durante los primeros tiempos de una relación cuando nos empieza a apetecer ponernos serios y puede que también, un poco de los nervios. Como digo en mi ebook ‘Midlife Dating Survival Manual for Women’, en la mediana edad, cuando quedamos con alguien, no damos con pizarras limpias como ocurre a los 20. Nos metemos en el medio de la vida de otra persona y existe lo que llamamos ‘equipaje’. Pero a la vez, es precisamente este ‘equipaje’ lo que nos da la oportunidad de ver cuál es la historia de la otra persona. Lo mejor es tener presente lo que sabes que funciona para ti y lo que no y ceñirte a eso cuando el nivel emocional empiece a subir. Tomemos el ejemplo de la fidelidad masculina. No importa lo que pienses sobre el tema a nivel intelectual, en el fondo de tu corazón sabes si puedes tolerar la infidelidad o no. Si no puedes, si en tu lista de ‘debe ser/tener’ tú quieres un hombre en quien puedas confiar, cuando conozcas a alguien, no importa lo atractivo que sea, antes de dejarte llevar, y de que las flores y las palabras tiernas atonten tu cerebro pensante, examínalo. Entérate de su historia. Pregunta por ahí. Echa un vistazo. Piensa en el tema y conversa con tu coach: intenta ver cuál ha sido su patrón habitual en el pasado y de qué errores ha conseguido aprender. Cuanto mejor entiendas cómo funciona el cerebro masculino, mejor serán tus citas y mejor será la relación que eventualmente surja de ellas. Después, distánciate de tus emociones y mira fríamente cómo son las cosas en este momento. Toma conciencia de cómo él se comporta cuando está contigo, no solo lo que dice o lo que promete. Busca ayuda con este tema porque es importante. Es necesario que sepas en qué te metes antes de estar con el agua al cuello. En respuesta a nuestras extensas investigaciones y entrevistas con mujeres sobre ‘la otra mujer’, iniciamos un servicio de coaching investigativo muy discreto enfocado al tema. Muchas mujeres lo encuentran más cómo así y dejan que otra persona con cabeza fría y experiencia haga el trabajo y les de alguna orientación. Existen algunas claves que pueden ponerte sobreaviso con antelación y ‘una puntada a tiempo, ahorra nueve’. En este caso puede ahorrarte corazón, tiempo y energía, todo lo cual es muy importante. Como lo es también que puede evitar que añadas ‘equipaje’ negativo a tu propia situación. ¿Sabes esas mujeres que están metidas en el ‘odio a los hombres’? Quédate con los chicos buenos y nunca tendrás que estar ahí. La intuición es una parte fundamental de la IE. Si oyes cosas o ves cosas que disparan alarmas, no las ignores. Actúa cuando todavía eres capaz de pensar con claridad. Cuando más tiempo estés en una relación, más sumergida en tus pensamientos estarás y por lo tanto más confundida; de eso trata el ‘amor’. Seguro que no quieres ser ‘más infeliz pero más sabia’ otra vez ¿no? Usa tu IE y empieza a salir con alguien de forma emocionalmente inteligente – usando tanto tu cabeza como tu corazón.
Susan Dunn Emotionally Inteligent Solutions http://www.susandunn.cc













L A M U J E R C O N S T R U Y E


"LA CASA, LO INTANGIBLE Y LO COTIDIANO EN EL ESPACIO DOMÉSTICO".

ANA ESTIRADO GORRÍA, arquitecta.



Como forma de acercamiento al trabajo de investigación sobre las obras construidas por mujeres arquitectas, hemos elegido el tema de LA CASA por el carácter próximo y entrañable que posee para nosotras. Somos plenamente conscientes de que en éste momento, como en casi todos, son los poderes políticos y sobre todo los económicos, los que condicionan el proceso de construcción del hábitat humano, sin embargo, vivimos tiempos en los que muchas estructuras y procesos vitales están cambiando, la mayoría de las veces de una forma compulsiva e irracional y es por ello por lo que creemos que puede ser interesante reflexionar sobre nuestra labor como arquitectas, sobre nuestra función en la sociedad y sobre la repercusión de nuestras actitudes al abordar algo tan cercano y necesario para el ser humano como es LA CASA.

LA CASA
Nuestra reflexión tiene un carácter de búsqueda, está guiado por la inquietud por definirnos y aprender y esta necesidad surge desde nuestro ejercicio de la profesión de un modo liberal, como arquitectas inmersas en el mundo de las obras, en el mundo de lo construído.
Al abordar el tema de la casa, lo primero que surge es el planteamiento de una metodología para tratar un tema que para nosotras tiene tantas connotaciones. Nos preguntamos ¿Cómo encontrar un orden que no establezca prioridades?¿Cómo dar forma a un pensamiento que es un compendio de intuiciones, imágenes, sueños, recuerdos, proyectos ...? y, sobre todo ¿Cómo trasmitirlo?
En primer lugar, buscamos un título, un título que contiene una intención: "La casa: Lo intangible y lo cotidiano en el espacio doméstico." Lo intangible y lo cotidiano, como dos fuerzas necesarias y complementarias para definir un espacio.

Inmediatamente establecimos un diálogo con todas las compañeras que han respondido a nuestra convocatoria, aportándonos toda su experiencia personal y profesional, nos acercamos a sus obras y a sus pensamientos, los analizamos y en alguna medida, los hicimos nuestros. Surgió, entonces, la necesidad de volver la mirada a nuestros maestros, volver a escucharles en una lectura intencionada, retornar a aquellos que han abierto nuestros ojos a la riqueza del espacio, a aquellos que han marcado las pautas de nuestro quehacer profesional, muchas veces sin ser conscientes de ello. Y por último, decidimos volver sobre nuestras propias obras, sintiendo la nostalgia de aquellos espacios que no fueron lo suficientemente amados por nuestra imaginación y que el uso de sus moradores nos delata.
Volvemos, en fin, sobre nosotras mismas y sobre nuestra querida profesión, sobre nuestra condición femenina y sobre la parcela de mundo que nos ha tocado vivir y que deseamos cuidar.

LA ESENCIA
Resulta difícil trascender de la concepción del hábitat humano como un utensilio indispensable para la vida, del objeto producido por la industria o del que representa simplemente un valor de mercado y explicar y explicarnos otro tipo de connotaciones, que están diariamente ante nosotras, que todos reconocemos cuando las vivimos, pero cuya relación con los edificios que debemos proyectar, a veces es difícil de establecer. Olvidémonos por unos instantes de nuestra época, de todo lo que condiciona de una manera externa nuestra idea y deleitémonos en el pensamiento. Somos conscientes de que para abordar un proyecto de una manera abierta y generosa es necesario comprender la esencia primera de lo que queremos construir, aquello que lo explica y lo hace ser.

¿Cual es la esencia de la CASA?
Sobre la casa se ha dicho todo, han hablado los sociólogos, los psicólogos , los políticos, los urbanistas, los arquitectos, los poetas... Cualquier comentario sobre algo tan cercano se nos presenta como aparentemente trivial, pero es ahí donde reside el encanto y la dificultad de nuestra reflexión. Nuestro problema consiste en delimitar los campos por los que queremos que discurra nuestro pensamiento. Queremos ver la casa en su integridad, como seres humanos, como mujeres, como arquitectas, como madres..., como lo que en realidad somos, no con una visión exclusivamente profesional, que tan solo se correspondería con una parte de nuestra personalidad. Tratamos de ordenar ideas, buscar nexos de unión, establecer criterios de aproximación, pero ¡Qué difícil encontrar una estructura que ordene!, una forma que englobe todo ese conocimiento intuitivo que queremos expresar...¡UNA FORMA, LA FORMA! encontramos la clave!
Somos arquitectas y la forma es algo intrínsecamente unido a nosotras, y como en tantas otras ocasiones, la geometría acudió en nuestra ayuda. Nuestro pensamiento no es lineal , no tiene un comienzo y un final, se recorre libremente, tiene infinitos puntos de aproximación y un centro.NUESTRO PENSAMIENTO ES REDONDO. En el centro, la casa, la mujer, EL SER HUMANO.Algo nos tranquiliza, nada se quedará fuera y en él todo es posible. Cada uno puede hacer su propia lectura y llenar de riqueza nuestro esquema. El orden, EL ORDEN con mayúsculas, ese instrumento tan necesario a la hora de hacer arquitectura, ha trasformado nuestras intuiciones en pensamiento y por tanto en algo que puede ser trasmitido.
Nuestro orden es integrador.
Al situarnos en el centro, en el lugar de la casa, de la mujer, nos instalamos en nuestra atalaya privilegiada desde la que poder recorrer todos los mundos que pueden encerrarse dentro de esta hermosa palabras de dos sílabas. Y decimos que nuestra condición es privilegiada porque, como mujeres, podemos percibir gran parte de la riqueza que encierra el concepto, en primer lugar, por ser seres humanos concebidos por la naturaleza con esa capacidad que a nosotras mismas nos sorprende, y que es la posibilidad de ser espacio, espacio que alberga, el primer sitio de nuestros hijos, en segundo lugar, por nuestra condición femenina, tradicionalmente mas próximas al concepto de hogar que nuestros compañeros arquitectos y por último, por nuestra condición de soñadoras y constructoras de casas, albergues de otros seres humanos, condición que nos hace partícipes de una labor creativa.
Nos gusta esta dialéctica entre LA CASA - LA MUJER - LA MADRE. Analicemos el plano del espacio mental que hemos configurado Concebimos la casa como un universo, como un todo centrado . En el centro, el ser, la idea, detrás de cada idea está su esencia, aquello que la define y la origina. En nuestra representación circular, el ecuador nos separa dos mundos , el mundo de LO TANGIBLE y el mundo de LO INTANGIBLE.
Cinco ideas de casa vienen a ayudarnos a definir la globalidad, cinco casas que nos remiten a valores esenciales, originales. 1- La casa como una realidad física, LA CASA CONSTRUIDA, nos sugiere La Forma. 2-La casa como una necesidad vital, LA CASA VIVIDA, nos encamina hacia la realidad de La Existencia.3- La casa como una expresión, como un deseo de trascender del mundo propio, LA CASA CREADA, que nos permite hablar de La Belleza. 4- La casa como origen, como el anhelo del reencuentro , LA CASA AMADA, que nos acerca a la Madre, a la Tierra. 5- Y por último, aunque en ella se encuentra el principio de todo, nos referimos a LA CASA ETÉREA, la casa entendida como una metáfora de nuestro mundo interior, la casa que nos acerca al Alma.
La Forma, La Existencia, La Belleza, La Madre y El Alma
.Cinco ideas y un lugar, LA CASA, para encontrarlas, definirlas y albergarlas.La mujer vive, la mujer ama, la mujer sueña, la mujer crea, la mujer construye.¿Cómo lo hace? y ¿Porqué lo hace?

LA CASA CONSTRUIDA
La casa construida, el objeto tangible, con una realidad geométrica potente y sometido a las leyes de la naturaleza. El objeto que es final para nosotras y comienzo para otros . Nuestra tarea acaba cuando la entregamos, nos deja de pertenecer, rompemos el vínculo con nuestra obra pero sentimos toda la grandeza de la arquitectura aún en la mas pequeña de las edificaciones . La emoción de la construcción, del paso del papel en blanco al objeto material, penetrable, vivo. Es el pensamiento traducido en una forma física, que los demás pueden percibir, vivir y disfrutar. Una casa no es un objeto cualquiera, no es algo que nos pueda dejar indiferentes , una buena casa debe despertar en los que la descubren el deseo de habitarla, el deseo de vivirla. ¿Cómo se despierta ese deseo?¿Cómo podemos hablar de una "buena casa"? A pesar de ser algo tremendamente subjetivo, quizás exista un denominador común a todas las buenas casas, algo que esté en la raíz del concepto. Nos preguntamos, pues, ¿Qué caracteriza el concepto de espacio arquitectónico encerrado dentro de la idea de casa?
Norberg Shulz designa el espacio arquitectónico como una concretización del espacio existencial. En este punto la arquitectura sale al encuentro de la dimensión humana del ser, del existir. Al definir el concepto de lugar y los conceptos de dentro y fuera, fruto de la interferencia de distintos lugares, estamos definiendo la acción de HABITAR, el ser que habita, localiza sus experiencias y memorias.
Gastón Bachelard, nuestro querido maestro, nos lo explica de una manera hermosa: "Gracias a la casa, un gran número de nuestros recuerdos tienen albergue". Detrás de la definición o materialización en una forma arquitectónica, está la idea que la ha generado. La casa es espacio para la intimidad, espacio privado, un lugar seguro en el que hacer pie existencialmente y un lugar donde compartir esos sentimiento con aquellos a los que elegimos. Arquitectónicamente hablando, la casa es esencialmente espacio interior, pero no olvidemos que también posee una imagen exterior, una forma que para el habitante tiene un fuerte carácter simbólico. El sentimiento de seguridad que debe transmitir la vivienda, debe de provenir de la certeza de encontrar colmadas las necesidades, tanto físicas como espirituales de sus habitantes.
La casa debe sugerir imágenes de sosiego, para lo cual, su espacio arquitectónico debe ser claro, no caótico, establecer perfectamente los diferentes niveles de privacidad, definir claramente las zonas mutables y las inmutables. El espacio no puede discurrir desperdigándose aleatoriamente, perdiéndose. Y lo mismo que el interior, la forma exterior debe de participar de esa cualidad. Vivir en una casa sosegada formalmente consideramos que es un privilegio.
La sabia articulación de unos espacios con otros ha dado lugar, a lo largo de la historia, a elementos valiosísimos dentro del dominio de lo doméstico . Espacios en los que la tensión entre lo que es interior y lo que es exterior, se resuelve de un modo apacible. Espacios que no se imponen, pero que sugieren la esencia de la arquitectura, el encuentro entre función, ser y belleza. Sentimos especial cariño por las galerías, los miradores, los patios, los porches, los zaguanes, las tapias de los pequeños jardines..., lugares con un microclima propio, luz propia, vida propia. Espacios que invitan al ensueño, al recuerdo, tan presentes en la arquitectura tradicional y a veces tan olvidados por los arquitectos modernos. Son lugares en los que la casa se insinúa, nos permite presentir su misterio, pero no nos lo explica, espacios, que si tratamos con cariño, aunque tengan una pequeña escala, acaban convirtiéndose en el corazón de la vivienda.
Es en esos lugares, donde, trasladando el pensamiento de algún poeta a nuestra labor de construir, desearíamos, " que ya que no es posible encerrar entre sus muros la felicidad, si que al menos éstos alberguen su presagio".
Como arquitectas creemos necesario el contacto continuo e intencionado con la tradición y con la historia del lugar donde vamos a construir nuestras casas. Escuchar el silencio de los patios, el rumor de una fuente, percibir el perfume del jazmín o pasear por una estrecha calle repleta de historia, nos enriquece personal y profesionalmente, nos hace sentir la vida de otra manera y nos hace entender de otra manera la arquitectura. Nuestra arquitectura debe permitir que la vida de los habitantes de nuestras casas pueda desarrollarse, nuestra arquitectura debe esbozarla con claridad pero no condicionarla totalmente y eso es tremendamente difícil.
La arquitectura no debería ser un fin en sí misma sino un medio.
Existirán infinitos diseños de casas, infinitas imágenes, no creemos en un lenguaje arquitectónico que responda a unas necesidades universales . La casa surge del lugar, del clima, de la cultura, de la época . No existe una casa perfecta, pero en la medida en que responda a las necesidades humanas, se acercará a ello. Sin embargo, así como es mas fácil para el ser humano identificarse con un espacio interior, porque, en cierto sentido, puede apropiárselo, investirlo, utilizarlo,... el elemento simbólico de la forma arquitectónica es algo mas difícil de entender, dado el fuerte carácter subjetivo que su percepción implica.
En el caso de la casa, existe una relación muy importante del ser humano con la imagen de su hábitat y es ahí donde entramos en conflicto los arquitectos con los habitantes de nuestras casas. Esa imagen exterior, a veces incomprendida, sobre la que el ciudadano no puede actuar, es, a menudo, lo que nos separa de él.
¿No deberíamos permitir que el ser que habita, sintiera suya la imagen que de su hogar está ofreciendo a la ciudad? Personalmente, me siento incapaz de tal gesto de generosidad, considero que la obra proyectada tiene una unidad y que debe mantenerla, la composición exige un orden, por respeto a la ciudad, al entorno, y la elección de los materiales responde a una intención, pero sí está en mi ánimo reflexionar sobre el tema. ¿Cómo podría ser, digamos más "permeable" la arquitectura doméstica?. ¿Deberíamos tenerlo en cuenta a la hora de proyectar? ¿Qué piensa el ciudadano de nuestro trabajo?¿Qué es lo que rechaza? Creo que, normalmente, aquello cuyo significado le aleja de la imagen de hogar, que le sugiere otros usos, otros espacios o simplemente aquello que tanto nos gusta a los y a las arquitectas racionalistas: la modulación, la repetición, la falta de ornamento...
Por todo ello, nos preguntamos ¿puede haber una arquitectura doméstica bella, ordenada y racional que pueda responder de una manera honesta a estos planteamientos? ¿Podría ser éste un camino a abrir por las mujeres dentro de la construcción del hábitat? Sería hermoso que encontráramos pautas que acercaran nuestra arquitectura a la sociedad, porque, siendo sinceras y realistas, la función, tanto de arquitectos como de arquitectas, resulta bastante incomprendida y en estos momentos se encuentra muy devaluada.
Arquitectura y Sociedad, punto de encuentro de nuestra Casa construida con nuestra Casa vivida, el punto en el que nuestro espacio doméstico pierde su poético nombre : CASA, para convertirse en VIVIENDA.

LA CASA VIVIDA
Al llamar a la vivienda la Casa vivida, albergamos la secreta intención de que en su denominación no se pierda ese valor esencial. Para nosotras, la vivienda debe seguir siendo una CASA. La Casa vivida nos habla de la existencia, del día a día, de lo cotidiano, aquello que no puede perder ese matiz que se desprende del pensamiento del arquitecto y escritor José María Buendía, que lo califica como : "La poesía que es repetir cada día el mundo de las costumbres sencillas"
Pero acerquémonos más al mundo, a la realidad que a veces nos impone, nos asusta por su contundencia, a la realidad que a veces ahoga nuestros pensamientos y acerquémonos tomando como referencia la definición que Abraham Moles realiza de la función de los constructores, promotores, urbanistas y ARQUITECTOS, aquella que es : "La de cortar en lonchas el espacio urbano, y colocar en cada una de esas lonchas un ser vivo, individuo normalmente equipado con una familia y un mobiliario, ser que tendrá una percepción radicalmente distinta del mundo que le rodea y establecerá una especie de contradicción fundamental que únicamente la vida cotidiana será capaz de superar".
Esa terrible definición de lo que pueden ser nuestras casas construidas, lugares contra los que hay que luchar para superarlos, es un buen motivo de reflexión a la hora de abordar la casa como un lugar en el que se desarrolla la existencia, donde se desarrolla la vida y que debe ser otro de los pilares en los que se apoye nuestra arquitectura.
Conceptos como función, economía, racionalidad y uso debemos manejarlos con toda soltura.
Una casa no es solo una máquina, pero, en determinados aspectos, debe de funcionar con la perfección de ésta, sus engranajes deben estar perfectamente acoplados. Una máquina para vivir, como diría Le Corbusier, un aparato que combina los significados de arte y astucia, un objeto con la capacidad de responder a un problema planteado. Una mala respuesta funcional a una necesidad, la falta de rigor en el análisis del espacio, la precipitación a la hora de proyectar etc.,puede anular toda la capacidad potencial de una dependencia, puede hacer de una, aparentemente hermosa casa, un lugar difícil de vivir.
Lo intangible y lo cotidiano . Tomemos lo cotidiano , lo funcional, lo que se puede medir, tan unido al día a día, a lo aparentemente racional, aquello que en nuestra sociedad debe funcionar para, digámoslo claramente, poder sobrevivir.
La mujer, hoy por hoy vive lo cotidiano de la casa de una manera muy distinta al hombre. El hogar ha sido, en nuestra cultura, el reino de la mujer y eso, que ha tenido repercusiones muy negativas en algunos campos, también le ha reportado satisfacciones, le ha dado un lugar al que pertenecer y en el que proyectarse emocionalmente, y sobre todo, un conocimiento profundo de lo que pudiéramos llamar el gobierno de la casa, con toda la riqueza que este término pueda englobar, algo de ese conocimiento esencial del hogar, que ha trascendido a lo largo de generaciones, permanece en nosotras y nos sentimos orgullosas de ello, pues lo consideramos un valioso patrimonio personal, que puede, además, ampliar nuestra visión como profesionales de la arquitectura, ahora que su puesta en práctica ha dejado de ser una elección obligada. Nuestra arquitectura será auténtica arquitectura doméstica si incluye todos estos valores en su diseño.
Tal y como está evolucionando la sociedad, cada vez mas seres humanos, hombres y mujeres, deberán ser responsables del gobierno de su propio hogar, al desaparecer, con la incorporación de la mujer al mundo laboral, ese personaje de auténtico lujo (no para ella sino para los que disfrutábamos de su presencia), que era el ama de casa, la madre tradicional, defensora y guardiana del nido, siempre presente y dispuesta a que las cosas funcionaran, pues tal era su cometido en un reparto mas o menos racional del ingente trabajo que supone el vivir, cometido que desarrollaba la mayoría de las veces de una forma vocacional.
Surgen nuevas formas de convivencia social que van a dar lugar a nuevas formas en el uso del espacio reservado a la intimidad. Nuestras propuestas deben de partir del análisis minucioso de las funciones que van a desarrollarse en cada espacio, pero sin perder en absoluto de vista todos los conceptos que componen el universo casa.
No concibamos las casas, exclusivamente con una visión, digamos, científica, en la que para llegar a la resolución exacta del problema, debamos despojarlo de todo tipo de valores, entendiendo por esto que deseamos poder establecer un sistema estructurado en base a una serie de elementos, a los que damos un contenido, de manera que nos ayuden en la elección de alternativas, con el objeto de que nuestras acciones sean intencionadas.
Nuestro trabajo de investigación trata de descender al análisis pormenorizado de la esencia funcional de las dependencias que componen la casa, de las modificaciones en los hábitos que se están produciendo en nuestra cultura, que van a originar nuevos criterios a la hora de distribuir espacios. Consideramos que la mujer arquitecta aporta o debería aportar una visión profunda del complejo mecanismo que es el hogar y por ello, debe ser capaz de concebir espacios que reflejen este entendimiento. Aplicar estos conocimientos y tratar de trasmitirlos es una tarea que nos puede hacer comprender mejor nuestro día a día y el de los demás.
Pero, olvidémonos por unos momentos de conceptos como funcionalidad, intendencia, almacenamiento, limpieza, uso... y vayámonos al extremo opuesto, abandonemos la Casa vivida, abandonemos los mundos tangibles y viajemos de la luz al silencio, viajemos a nuestra Casa etérea, penetremos en ella.

LA CASA ETÉREA
La Casa construida alberga nuestras acciones en el plano físico, tiene una realidad tangible. La Casa etérea alberga nuestro mundo interior , en ella habita nuestro espíritu. Hay todo tipo de casas etéreas, casas felices, llenas de luz, casas donde siempre es verano, hay casas tristes, oscuras, impenetrables, laberínticas ..., pensemos solo en las hermosas. La Casa etérea también se construye, tiene los mismos atributos que la Casa construida. Es un ser vertical y concentrado . Su dimensión vertical es la profundidad y su centro somos nosotros mismos.
Cuando nacemos es solo una esencia y la vamos construyendo al recorrer la vida , su propia construcción es un reconocimiento pues tiene miles de secretos ocultos, puertas que empujar, ventanas que abrir, escaleras que ascienden a momentos sublimes y otras que descienden a oscuros sótanos. Esta imagen poética del alma como un ser contenido en un espacio, nos hace volver de nuevo sobre nuestra condición de arquitectas, sentimos a través de los espacios como otros sienten a través de los sonidos, de los colores , del cuerpo , de la materia... Nos vemos a nosotras mismas como parte de un interior y si hay un interior hay un exterior y un elemento contenedor, esa es nuestra Casa etérea.
La poesía es ahora la que viene en nuestra ayuda para transmitir nuestro pensamiento, pues es, a través de ella, como se comunican las almas. Dice el poeta Jean Laroche :
"Una casa erigida en el corazón mi catedral de silencio cada mañana reanudada en sueños y cada noche abandonada. Una casa cubierta de alba abierta al sueño de mi juventud".
Esta referencia a un mundo espiritual propio la proponemos como punto de encuentro entre la maternidad y la creación, entre la Casa amada y la Casa creada.

LA CASA AMADA
La Casa etérea deja de ser una metáfora para la mujer en el momento en que siente su cuerpo habitado, físicamente ocupada por un ser vivo, en el momento en que se siente madre. El misterioso vínculo físico y espiritual entre la madre y el hijo, se desarrolla en un espacio real, que forma parte de nosotras mismas. Como arquitectas, sentimos cómo una nueva dimensión viene a sumarse a nuestra concepción del espacio. Nosotras somos espacio que alberga, nosotras somos la primera casa de nuestros hijos, la casa perfecta, caliente, autosuficiente, móvil, ecológica... Nosotras somos casa y por ello comprendemos el atributo maternal que tiene el lugar así denominado.
Dice Gastón Bachelard :"La vida empieza bien, empieza encerrada, protegida, toda tibia, en el regazo... de una casa."
La casa, la madre, pero ¿Qué es la madre? La madre son las raíces, los orígenes, el vínculo con la Naturaleza, la continuidad, la Tierra,.. la madre es el umbral de la vida. Nuestra madre es nuestro origen, pero llega un día en que tomamos su lugar y comprendemos lo que significa ser la continuidad, la semejanza, el principio ...
Los seres humanos somos seres egocéntricos, entendiendo el término en el sentido en que somos centro de nosotros mismos. La maternidad o el sentimiento maternal viene a alterar de forma misteriosa esa cualidad. La mujer deja de ser un ser centrado cuando existen otros seres independientes que han partido de ella y son parte de su esencia.
La mujer, como la casa, se convierte en un universo, en una fuerza integradora,...el lugar al que retornar. En la casa y en la madre encuentra el ser humano su identidad. El vínculo de la madre con los hijos, de los hijos con la madre, esa búsqueda del equilibrio necesario para aceptar negarse como centro y eje de nuestra propia vida, sin perder nuestra identidad, nos obliga a un aprendizaje hermoso, potente y a veces doloroso del vivir. Este conocimiento nos hace percibir y sentir el mundo de una manera característica. Cualquier actividad humana está impregnada de la esencia del ser que la realiza.
Nuestra arquitectura, si es honesta, tendrá, en algún lugar, en alguna intención, en alguna decisión, algo de nosotras mismas. Desearíamos que nuestra arquitectura doméstica reflejara esa búsqueda del equilibrio, de la armonía entre las fuerzas que la integran, que tuviera el valor de la sugerencia y no el de la imposición, aquello casi nunca conseguido y siempre anhelado. Entendemos de una manera similar la educación, el abrir los ojos a la vida, el buscar una forma amable de mostrar parte del camino que hemos recorrido, un entregar las llaves de los lugares cuyos secretos hemos aprendido a descubrir. Nuestras obras, nuestras casas, a pesar de haber sido soñadas por nosotras, no son nuestros propios sueños, así como nuestros hijos no somos nosotras mismas.

LA CASA CREADA
Habitemos de nuevo nuestra casa etérea, penetremos en ella.
En el ático tenemos instalado el estudio, en él nos recogemos para soñar los espacios que otros han de habitar. Abajo, la casa está llena de ruidosos pensamientos, recuerdos, luces, formas, colores, músicas, seres queridos... En ella habita la imaginación, esa mezcla de pasado y futuro, de contradicciones resueltas, de correspondencias, de secretos, de presentimientos..., la mas científica de todas nuestras facultades, como diría Baudelaire.
Nuestra Casa etérea tiene grandes ventanas abiertas al mundo de los sueños y línea directa con la realidad. A ella nos retiramos cuando queremos crear, cuando queremos proyectar. Los espacios soñados, el anticipo de la vivencia, el origen de la creación. Para ello es necesario viajar a través de los mares del silencio, es necesario el sosiego para tener una buena travesía y es necesario el tiempo para que ésta discurra sin prisas.
... y ¿Por qué queremos crear casas? Quizás porque percibimos el espacio de una forma especial, porque somos sensibles a la luz, al color y a las sensaciones que se experimentan en lugares en los que reina la armonía, porque estar en contacto con lo bello es para nosotras una fuente de felicidad y por ello deseamos poder reproducir esta sensación de felicidad para otros. Deseamos crear lugar como algo distinto al mero espacio físico, espacios felices que alberguen sentimientos hermosos.
¿Qué es la creación arquitectónica?. Como dice Louis I. Khan, es:"el paso del silencio a la luz, la materialización en una forma, del impulso espiritual con los medios que nos ofrece la naturaleza."Para proyectar, debemos situarnos en el mundo de lo irreal, de lo inexistente, de lo no construido, en el mundo de los ensueños, de los nuestros como arquitectas y de los habitantes de nuestras viviendas, establecer un diálogo, escucharles y escucharnos, imaginarles viviendo en nuestros espacios y comprobar si son felices.
Solo de un encuentro armonioso surgirá un proyecto bello. ¿Cómo lograr ese encuentro?¿En que podemos ser afines nosotras, arquitectas con una visión profesionalizada de la arquitectura con esos seres, la mayoría de las veces anónimos, que van a habitar nuestras casas? Tenemos en común nuestra condición humana, en el momento en que comprendamos sus necesidades y las hagamos nuestras, seremos capaces de dar una hermosa respuesta arquitectónica.
Y es ese presentimiento de la belleza, ese conocimiento intuitivo previo y la necesidad de darlo a conocer, es lo que nos impulsa a crear, a proyectar, a dotar de un orden a todos esos sentimientos, de manera que logremos construir el pensamiento que expresamos gráficamente en un plano. Toda la riqueza de nuestro mundo interior debemos ponerla al servicio de la idea, nuestra razón se encargará de darle forma, solo así nuestros proyectos vivirán.
Y para finalizar, realicemos un último recorrido circular por nuestro pensamiento, para definir LA CASA como:
El lugar donde la arquitectura es entendida como un acto de amor apasionado por la vida, en el que reflejamos nuestro pensamiento, buscando, en la armonía de las formas bellas, el calor y la seguridad del ser que se siente felizmente cobijado.
.... y es así como creo que ... LA MUJER CONSTRUYE

Ana Estirado Gorría, arquitecta.




De amigos del alma a almas gemelas que se reencuentran-Una bella historia-



Jason Brady: afortunado en el juego, privilegiado en el amor.


Cuando le preguntaron a Jason Brady, el flamante entrenador los Tigres de Arkansas, si consideraba que haber conseguido ensamblar un buen equipo en tiempo récord y mantenerlo en buena posición a pesar de la plaga de lesiones que sufren desde el primer partido, era el logro más peleado de su vida, él contestó con su sonrisa seductora y su talante de ganador "No, hombre… Mi logro más peleado fue que mi chica me dijera que sí".
Cuentan que la sala de prensa estalló en carcajadas: además de su gran sentido del humor, hasta los cronistas hombres admiten que no es precisamente del tipo al que las mujeres le dicen "no". Pensaron que había sido una broma, una al mejor estilo Jason Brady.

Reconozco que cuando me encargaron escribir un artículo de contenido humano sobre él, no sabía quién era. Su nombre me sonaba, pero nada más. Y también reconozco que cuando abrí la carpeta con material gráfico que me hicieron llegar de la redacción y vi sus fotografías se me fue el alma a los pies ¿qué historia de contenido humano podía haber detrás de un dios griego tamaño doble XXL con aspecto de tener un ego tan grande como su cuerpo y de haber dejado un rastro de mujeres equivalente?

Ahora, tres meses después, no solamente creo que hay una historia importante en su vida, sino que lo verdaderamente importante de su vida pasa precisamente por esta historia. Y puedo afirmarlo categóricamente porque Jason Brady ha leído el borrador de este artículo, señalado lo incorrecto tal y como acordamos, y esto lo dejó intacto. Me explico.
Las personas relacionadas con el mundo del football americano saben que dedica muy poco tiempo a hablar con la prensa, lo que de forma tácita limita el tema a lo profesional más inmediato. No obstante, su oficina lleva una política clara de puertas abiertas en la que si dices que eres periodista y quieres entrevistar a Jason Brady, se te da día y hora sin ninguna clase de filtros. A mí me recibió, me escuchó y me indicó de forma inapelable que no usaba tiempo profesional para hablar de su vida personal ni mezclaba vida personal con periodistas, pero en un gesto que honra su inteligencia me dijo textualmente, mientras me acompañaba a la salida: "haz tu trabajo de investigación y escribe el artículo. Cuando lo tengas, mándamelo. No voy a añadir nada pero si algo está mal, te lo señalaré sobre el papel". Eso hice. Así que aunque seguro que a esta historia le faltan pinceladas jugosas, se ajusta a la realidad según su protagonista y aún sin esas pinceladas sigue siendo una de las que dejan buen sabor de boca.

La huella poderosa e indeleble que los ángeles dejan a su paso.
El apellido Brady inspira un profundísimo respeto en Camden, Arkansas, donde nació, creció y vive Jason Brady. Un respeto que no tiene que ver ni con el football americano ni con la música country, de cuyo firmamento su hermana, Amanda, es una de las estrellas más brillantes. Tampoco con el rancho Brady, el complejo agrícolo-ganadero más importante de la región, eficientemente dirigido desde hace nueve años por Mark, el hermano mayor de Jason.
Tiene que ver con la compasión y como reza el título, con la huella poderosa e indeleble que los ángeles dejan a su paso. Concretamente dos angeles: Eileen y John Brady. Cuando pregunté por los padres de Jason en Camden, me los describieron así: "imagine dos ángeles tamaño grande, luego quíteles las alas y ya tiene un retrato robot de Eileen y John".
Este matrimonio, que lleva casado treinta y cinco años, ha tenido la casa llena de críos desde el primer momento con hijos propios y ajenos. Según el servicio de acogidas de Camden, la huella compasiva de estos dos ángeles ha marcado ya la vida de ciento veintitrés niños ajenos.
Y de que se trata de una huella poderosa, no tengo la menor duda. Sus hijos propios: Jason, Mark y Amanda continúan viviendo junto a Eileen y John, en el rancho. Todos ellos no solo han participado de forma activa en la integración familiar de los niños que sus padres acogían, sino que uno, Mark, es a su vez, padre de acogida. Cuando los Tigres de Arkansas juegan de locales, no es raro encontrar en las gradas a los Brady en pleno con sus niños, de edades y aspecto de lo más diverso.
Y en cuanto a los ajenos, de los ciento veintitrés niños que han acogido, más de la mitad, ya mayores de edad, siguen en contacto habitual; diez han vuelto al rancho y trabajan con los Brady, y una regresó por propia decisión cuando cumplió los dieciocho, nunca volvió a dejarlos y es desde hace dos meses, de hecho, una Brady: Gillian, la esposa de Jason.
Sí. Jason Brady y la que hoy es su esposa se conocieron la Navidad de 1992, cuando el servicio de acogidas -o el destino- le asignó a sus padres el cuidado y custodia de una niña, Gillian McNeil. Ella tenía 13 años, él 16.
Belleza, riqueza, éxito... ¿y el amor? Cupido, el gran desafío de los hermanos Brady.
Los estudiosos de la mente humana coinciden en que inconcientemente tendemos a repetir los patrones afectivos del entorno en que crecemos: es lo que conocemos, lo que nos es familiar y lo que repetimos.
Esto se verifica en el desamor y la violencia. Pero ¿qué pasa cuando creces en un entorno seguro y afectivo, donde los roles están perfectamente definidos, sin fricciones, sin egos? ¿qué pasa cuando eres capaz de reconocer un amor profundo en cada mirada que se dedican tus padres, en cada palabra, en cada caricia? ¿qué pasa cuando eres capaz de reconocer ese mismo amor, ese mismo respeto en las miradas que te dedican a ti?
Pasa que también se verifica lo que sostienen los estudiosos, aunque no está exento de escollos que salvar.
A los hermanos Brady la vida les concedió belleza, riqueza y éxito en sus respectivas profesiones. Y un gran desafío: encontrar el amor en medio de las luces cegadoras del ego, uno a la altura del que conocieron en casa, y conservarlo.
Para Mark, dicen que el gran obstáculo fueron sus convicciones sobre los roles masculino y femenino en la familia, tan definitivos como anacrónicos. Hombre que se jacta de ejercer de tal, aspiraba a un hogar como el de sus padres, donde la mujer es antes que cualquier otra cosa, esposa y madre. Si hubiera nacido a principios del siglo XX, Mark habría sido el partido ideal de cualquier mujer. Pero nació en 1974: revolución hippy, liberación femenina, amor libre...
Amanda lo tuvo más difícil. Preciosa y famosa en una época que mitifica estas dos cualidades, no tardó en verse arrastrada por el espiral del éxito. Desinhibida y descarada, su vida desenfrenada alimentó durante mucho tiempo la prensa del corazón. En un mundo que se muestra permisivo con la promiscuidad masculina, pero la condena en la mujer, el personaje controvertido llamado Amanda Brady, lo ocupó todo, relegando a la auténtica Amanda a un lejano segundo plano.
Lo de Jason fue mucho más sutil. Dotado por la naturaleza de un coeficiente intelectual de genio, y unas cualidades físicas y personales más que suficientes para garantizarle un permanente suministro de compañía femenina, conoció a su mujer ideal a los 16 años. Creció con ella. Fue su mejor amiga, con la única que podía ser él mismo, con la única que nunca se aburría lo que constituyó suficiente razón para no tener que buscarlo en una relación sentimental. Y pudo haber sido su hermana, una poderosísima razón para eludir el más mínimo pensamiento sensual.
Cupido, sin duda, ha sido el gran desafío de los tres. Desafío que tuvieron el valor de aceptar sin reparos, y del que, a mi entender, han salido claramente victoriosos. Aunque teniendo en cuenta las circunstancias especiales del entrenador Brady, él estaría de acuerdo conmigo -no lo ha corregido, así que de hecho, lo está-, en que estuvo muy lento de reflejos: tardó catorce años en reconocer que el hombrecito del arco le había alcanzado en pleno pecho.

Entre el estímulo y la respuesta, existe un espacio en el que tenemos la libertad interior de elegir.
Fue lo primero que me vino a la mente cuando conocí la historia de Gillian McNeil, esa mujer alegre y vital de cabello largo.Pasó la mayor parte de su infancia dando tumbos de casa en casa hasta que conoció a Eileen y John. Los Brady se quedaron prendados de Gillian, de su valentía para encajar los golpes que le daba la vida, de su carácter alegre y optimista, de sus maneras extrovertidas y su jovialidad. Y ella se prendó de ellos. De todos. Encontró en Eileen y John los padres amorosos que no tenía, en Mandy y Mark Brady una amistad cómplice que aún hoy perdura. Y en Jason, su alma gemela, aunque como quedó dicho, a los dos les llevó años asumirlo.
Cuando su madre salió de la cárcel tres años después, la ley la obligó a dejar el rancho Brady y regresar junto a ella. Dicen que aún hoy Eileen Brady se emociona cuando cuenta la manera que Gillian se despidió de ellos, con una sonrisa enorme y una sola palabra "volveré".
Pudo dejar que las circunstancias condicionaran su vida. Esa habría sido una respuesta comprensible al tipo de estímulo que había recibido hasta el momento, especialmente siendo una niña, apenas adolescente. Pero eligió lo contrario.
Volvió al rancho Brady al día siguiente de cumplir los dieciocho y nunca más se fue. Se construyó la vida que quería tener: se graduó la primera de su clase en Agronomía, es la única mujer de la plantilla del rancho y aunque no ha llevado oficialmente el apellido hasta hace dos meses, a todos los efectos, para los Brady siempre ha sido una de ellos.
El tándem Gillian-Jason: una conexión fraguada en el cielo.
Jason Brady es un titán en el más amplio sentido de la palabra, que curiosamente ha sido capaz de desarrollar una determinación y una disciplina poco corrientes en personas tan brillantes. "Tiene mente de ganador" es como lo definen sus ex compañeros y entrenadores de los Kansas y los Titanes. También lo describen como alguien con las ideas claras, divertido, con gran sentido del humor y muy inquieto, de los que siempre está haciendo algo. Matíz más, matíz menos, estas mismas palabras podrían usarse para describir a Gillian McNeil.
Todos las personas con las que he hablado coinciden en una cosa: Jason y Gillian son como dos gotas de agua. Les gustan las mismas cosas, son igual de eléctricos e inagotables y tienen la misma visión amable de la vida. Los que los conocen más íntimamente dicen que además son dos luchadores, incansables persigue-sueños que se admiran y respetan mutuamente.
Pero lo que los distingue de otras grandes amistades, es que al parecer mantienen una especie de conexión mágica que les permite entenderse de forma natural, que los fortalece y los complementa, formando un tándem sinérgico, atributo exclusivo de las almas gemelas.
Un obelisco guapísimo con mil chicas en su cama y una sola mujer en su vida.
Así de breve y explícita fue Beth Folley a la hora de hablar del quarterback Jason Brady, el de antes de ser entrenador de los Tigres de Arkansas. Antigua compañera de estudios es desde hace poco, dueña de un local en Camden que Gillian y Jason suelen frecuentar. Mis investigaciones corroboran sus palabras: algo que nunca trascendió a la prensa sobre Jason Brady es que de soltero fue un auténtico Don Juan. Y algo que trascendió pero de lo que nadie pareció percatarse ni encontrar llamativo es que Gillian es presencia constante junto a él en documentos gráficos que van tan atrás como la primera temporada suya con los Kansas, cuando Jason solo tenía 20 años. Aparece en cientos de fotos: mirándolo jugar sentada en las gradas con su inseparable gorro de beisball, en fiestas del equipo, en entregas de trofeos... Y es difícil equivocarse: su impresionante melena castaña, lacia y larga hasta la cintura que sigue conservando hoy en día, deja poco margen para el error.
A lo largo de los años, ambos mantuvieron varias relaciones que nunca interfirieron con su amistad. A ninguno de los dos se les conoce una relación sentimental seria con otra persona.
A estas alturas, el párrafo que abre este artículo, aunque en su momento haya causado gracia, me parece la declaración más sincera y personal que Jason Brady ha efectuado a los medios de comunicación. Desde luego, no fue ninguna broma.

De amigos del alma a almas gemelas que se reencuentran.
¿Cómo pasan dos personas de ser carne y uña, los mejores amigos, durante más de una década, a convertirse en pareja sentimental? ¿Qué circunstancia tan especial, nueva y determinante puede llevar a dos personas que han mantenido un nivel de comunicación tan profundo, a estrechar lazos? Bueno, lo que el entrenador Brady dejó claro con su comentario en la sala de prensa es que a) no fue fácil, b) no fue sincronizado y c) fue él quien puso el balón en movimiento.
Se casaron hace apenas dos meses, en diciembre del 2006. Un dato significativo de los primeros meses del año pasado es que Jason volvió a instalarse en el rancho Brady mientras se recuperaba del accidente de moto que le provocó la lesión que acabó alejándolo del terreno de juego.
Y también en dicho alejamiento hay un dato importante: la recuperación de su lesión fue completa y se sabe que los Dallas estaban dispuestos a readmitirlo, pero él negoció su retiro. Prefirió, según declaró a la prensa en esa época, no arriesgarse a repetir lesión y quedarse con un hombro funcionando al sesenta por ciento de por vida.
La versión más apoyada entre todas las personas con las que hablé es que volver a compartir hogar no solo les recordó lo que llevaban diez años teniendo a cuentagotas, sino que puso a la vista amigos, amigas, affairs, y con ellos, la conciencia de que ya no eran adolescentes, y cómo no, también celos.
Después de toneladas de notas, horas de grabación de entrevistas y cientos de fotos, de varias semanas componiendo a trocitos, como si de un rompecabezas se tratara, la vida de Jason Brady, de su familia y su entorno, me siento impresionada. No esperaba algo así.
Dicen que una imagen es mejor que mil palabras. Me quedé con ésta. Es una fotografía tomada con zoom desde un punto elevado en el rancho Brady a principios del verano pasado, cuando aún eran solo amigos. En ella se ve un primer plano de Jason con un elegante esmoquin negro, y de Gillian, realmente preciosa, con un vestido de corte romántico color rosa viejo. Comparten, sentados relajadamente, un banco en el jardín de la casa. Ella, con los ojos cerrados y la cabeza recostada contra el hombro de él, sonríe mientras le cuenta algo. El, con una expresión indescriptible, la mira mientras ella habla...
¿Saben que pienso? ¿Francamente?
Creo que alguien debería escribir esta historia de amor.


Diane Lilly

lunes, 9 de abril de 2007

¿Por qué nos damos de golpes??

Por qué las mujeres somos tan necias que siempre paramos golpeándonos con la misma pared, con la misma roca, con el mismo poste. Por que no podemos entender nuestro valor, nuestro papel, nuestro tesoro.

Por qué buscamos el amor más difícil, el más cruel, el más doloroso. Por qué nos conformamos con las migajas muchas veces, con las sombras... Cuando somos luz, somos brillo, somos esa raza hermosa que pobla el mundo... y por la cual... el mundo es, lo que es...

Siento que debemos cambiar paradigmas, mentalidades, formas de vivir. Siento que no debemos aceptar el tal vez, el quizás... Deberíamos levantarnos con la cabeza en alto, ver la vida desde nuestra torre, y esperar... a que la fila de príncipes, hagan sus pruebas, maten dragones, escalen muros por nosotras...

Y quizás más que eso... tomar nuestros sueños, nuestras motivaciones, los anhelos que nos impulsan a vivir, y hacerlos realidad. En lugar de estar esperando a que alguien llegue a jalarnos, a indicarnos como y por donde debemos andar.

Debemos recobrar nuestra libertad, nuestro individualismo, nuestro ser, nuestro yo... Realizar proyectos, salir adelante, hacer nuestros sueños una realidad... y esto no es una utopía, miles de mujeres lo hacen. Muchas están por hacerlo... otras ya lo hicieron y nos han sido de ejemplo.

Basta de golpearnos, de esperar en la sombra de ser oscuridad. Una lámpara no brilla si la escondes, dice el buen Libro... pues a ser llama que prende, alegría que contagie, a ser mujeres de obrar, no de hablar. A levantarnos y a darle forma a nuestros sueños.

Dejemos los golpes, los sinsabores, los desamores... y veamos la cosa bonita a la vida... a ser mujeres, completas y verdaderas!!!! a eso nos llama la vida.

jueves, 5 de abril de 2007

TENGO UN SUEÑO


Tengo un sueño,
Un solo sueño,
Seguir soñando.

Soñar con la libertad
soñar con la justicia
soñar con la igualdad
Y ojalá ya no tuviera
Necesidad de soñarlas.

Soñar a mis hijos
Grandes sanos felices
Volando con sus alas
Sin olvidar nunca el nido.

Soñar con el amor
Con amar y ser amado
Dando todo sin medirlo
Recibiendo todo sin pedirlo.

Soñar con la paz
En el mundo
En mi país
En mi mismo,
Y quién sabe
cuál es más difícil
De alcanzar.

Soñar que mis cabellos
Que ralean y se blanquean
No impiden que mi mente
Y mi corazón
Sigan jóvenes
Y se animen
A la aventura,
Sigan niños
Y conserven la capacidad
De jugar.

Soñar
Que tendré la fuerza,
La voluntad
Y el coraje
Para ayudar
A concretar mis sueños
En lugar de pedir por milagros
Que no merecería.

Soñar
Que cuando llegue al final
podré decir
Que viví soñando
Y que mi vida
Fue un sueño soñado
En una larga
Y plácida noche
De la eternidad.


Martin Luther King

PEGALE A LA PARED - REYLI BARBA

Una canción en honor
a nosotras las mujeres...
el alma de la vida...
la caricia más perfecta...
como dice este hermoso
personaje... un beso a todas
mis amigas, hermanas...
a todas las mujeres hermosas