Cayeron las hojas del parral, las limpiaron, las recogieron y quedó un vacío... y al observar el cielo a través del espacio que una vez ocupaban me ponía a pensar en la restauración del ser... de cómo muchas veces deberíamos sentarnos... reflexionar y ver dentro de nosotros mismos, lo que deberíamos cambiar, los caminos nuevos a enfilar, el listado de alegrías e ilusiones que está por delante de nosotros y que quizás entre tanta rama y tanto dolor no nos atrevemos a arrancar y a poder ver de nuevo, nuestro camino limpio de las hojas y la suciedad que hemos acumulado.
Existen momentos en nuestra vida, en que debemos hacer un alto, reconstruir los caminos rotos, y limpiar heridas profundas. Muchas veces obviamos este proceso, es decir en la mayoría de las veces, dejamos que nuestra vida vaya acumulando tanta basura, que llega un momento en el que no podemos dar un paso más y nos sentimos agobiadas, preguntándonos, ¿cómo fue que llegamos hasta aquí? ¿nos lo merecemos?
Y bueno, la naturaleza es sabia, nos da estaciones para cambiar, limpiar y rehacer las cosas, sin darnos cuenta el entorno alrededor nuestro se modifica, entonces surge la pregunta... ¿por qué no nosotras tambien?
Estamos cansadas de recibir las cosechas de lo sembrado, vamos cometiendo errores en el caminar que son puerta a futuros errores y aún más trascendentales. En medio de esta tormenta o como decían las abuelitas "este valle de lágrimas" debemos construir un refugio seguro para nuestra alma, para nuestra vida y para nuestros sueños...
... y así como vamos limpiando nuestro viñedo, irán saliendo también las plagas y los animales rastreros, quedará un momento de vacío y de incertidumbre, pero estamos preparando el próximo brotar de las hojas... y duele, yo lo se, duele, pero no hay como ver esos verdes retoños (nuestras ilusiones) tomar forma de nuevo y convertirse en dulces racimos de uvas (nuestros sueños alcanzados) que proveerán sonrisas, en lugar de lágrimas.
Mujeres cosa divina, sal de la tierra, picante del mundo, sin nosotras la cosa no va, no funciona, sin nosotras las locuras, las fantasías, la vida no se daría, sin nosotras...
sábado, 14 de abril de 2012
lunes, 9 de abril de 2012
Lo inevitable
Lo inevitable va a suceder... aunque nos convirtamos en lo que no deseamos (que es usualmente lo que siempre hacemos ante las preocupaciones). Todo lo que hemos construido, debe tener un final... ya sea para bien o para mal.
Lo que importa ante todo es la actitud que tengamos ante estas cosas. Muchas personas se amargan la vida, pensando que jamás serán felices... y así será... porque lo están promoviendo. Otras se entristecen y deprimen porque piensan que jamás conocerán a alguien que las haga sentir especiales, y en base a ese pensamiento, se atan a seres monstruosos que jamás las valorarán y que solo las destruirán.
Ante lo inevitable no hay medicina... siempre llegará... pero quizás un cambio, un giro en nuestra actitud y pensamiento... pueda cambiar el curso de los eventos y nuestra vida tomar otro giro. Acá, en mi exilio voluntario, en estos tiempos en que puedo pensar más claramente, y puedo observar tantas cosas que antes no podía... porque me había sumergido en un mundo de preocupaciones... puedo decir todo esto que he dicho porque lo he vivido.
La vida no es una línea recta... tampoco es un horario de buses... tiene sus altas y sus bajas... sus entreveros y sus escondrijos... y de vez en cuando... nos sorprende gratamente, con baúles por abrir, por senderos nuevos por recorrer... por cruces de caminos que nunca pensamos en recorrer... y ante lo inevitable... una sonrisa y a encararlo, porque el día que llegue... no dolerá tanto pues habremos vivido una vida plena.
Lo que importa ante todo es la actitud que tengamos ante estas cosas. Muchas personas se amargan la vida, pensando que jamás serán felices... y así será... porque lo están promoviendo. Otras se entristecen y deprimen porque piensan que jamás conocerán a alguien que las haga sentir especiales, y en base a ese pensamiento, se atan a seres monstruosos que jamás las valorarán y que solo las destruirán.
Ante lo inevitable no hay medicina... siempre llegará... pero quizás un cambio, un giro en nuestra actitud y pensamiento... pueda cambiar el curso de los eventos y nuestra vida tomar otro giro. Acá, en mi exilio voluntario, en estos tiempos en que puedo pensar más claramente, y puedo observar tantas cosas que antes no podía... porque me había sumergido en un mundo de preocupaciones... puedo decir todo esto que he dicho porque lo he vivido.
La vida no es una línea recta... tampoco es un horario de buses... tiene sus altas y sus bajas... sus entreveros y sus escondrijos... y de vez en cuando... nos sorprende gratamente, con baúles por abrir, por senderos nuevos por recorrer... por cruces de caminos que nunca pensamos en recorrer... y ante lo inevitable... una sonrisa y a encararlo, porque el día que llegue... no dolerá tanto pues habremos vivido una vida plena.
sábado, 28 de enero de 2012
en el mundo del NO
En la paz y en la quietud del alma va uno descubriendo mil cosas que quizás en las carreras de la vida diaria, no podemos observar tal cual son. Estoy viviendo en un país ahora donde las cosas se dan porque se dan y la gente vive sin complejos, feliz y con vidas más simples que las que vivia a mi alrededor. Y viendo los rostros sonrientes de quienes celebraban el carnaval, esos rostros pintados y esos trajes de mil colores, viendo a la gente sobrepasar de la alegría y el gozo de la música, del ingenio, del espectáculo, me preguntaba yo... por que jamas se veia gente sonreir asi a mi alrededor... y la respuesta fue, me crié en el pais del NO... de la prohibición, de los prejuicios, de los "que pasaría si", de los miedos... de las ataduras internas que no nos dejan respirar y menos vivir.
A la verdad no se si es un tema universal o solo me sucede a mi, pero hay que ver a tanta mujer frígida, que no ha disfrutado un orgasmo, porque desde chica se le enfocó la sexualidad bajo un manto de tabú y de pecado, como lo PROHIBIDO... dìgase por padres estrictos, por la religión... que se yo... temas tan absurdos como calificar la masturbación como un pecado, o el verse en el espejo como un tabú... la coquetería natural como "ser puta" y el experimentar sexualmente como un pecado.
Me gustaría pensar que es preferible que una mujer se toque, o experimente sexualmente a ver la vida con los ojos de "cuento de hada" para luego descubrir que no se casò con el príncipe, sino con el "ogro" de la historia. Me gustaría pensar que el país del NO, es para todos, pero parece ser que es muchas veces relegado para las mujeres. Vemos los ejemplos de los hombres que llegan experimentados a la cama... esperando tener en la misma a una prostituta experimentada (como estan acostumbrados) y encuentra a una niña "virgen" que no tiene la experiencia, ni la malicia de la susodicha mencionada. Sin embargo se han dado casos y existen situaciones en las cuales la mujer es repudiada porque no es virgen cuando llega al matrimonio, e inclusive, el rechazo total de la familia del novio cuando la mujer ha tenido previa experiencia y llega con hijos al seno del hogar, hijos que claro no son del actual marido.
Y se crean hogares, a medias. Nacen los abusos, los maltratos...y la "resignación" de muchas mujeres que habiendo pasado del hogar paterno... al hogar del marido, lo unico que hicieron fue cambio de mando y no aprendieron a vivir. (Dios nos libre de seguir enseñando así a nuestras hijas...)
Nos enseñan a ver NO en todas las partes, yo he mencionado el tema sexual porque es uno de los que más llaman la atención en estas cuestiones, pero el ABSOLUTISMO y el NO... redundan en todos los ambientes, nos negamos a probar nuevas marcas, nuevos sabores, nuevas comidas... por seguir lo tradicional. Nos da MIEDO, cambiar el estatus, por el "què diràn" o por la comodidad de vivir una vida que si la cambiamos, tomarìamos muchos riesgos y mucho esfuerzo en elaborarla de nuevo.
NO TOQUE, NO MIRES, NO PRUEBES, NO SIENTAS... si lloras eres "marica" y si sientes "eres cursi". Es hora de reflexionar y pensar en todos los NO que nos enseñaron... y a tomar el camino del SI y empezar a enseñar a nuestras generaciones a que deben tener UN CRITERIO FORMADO para poder escoger entre lo que no les conviene y entre lo que si los hace felices.
El camino del si... es el empedrado, el lleno de espinas, porque empezamos a tomar nosotras mismas responsabilidad de nuestros actos, y de nuestros hechos, entendiendo que cada cosas que hagamos tiene una repercusion... y no dejar la responsabilidad en las manos de quienes nos han puesto el cerrojo delante de nosotras...
A la verdad no se si es un tema universal o solo me sucede a mi, pero hay que ver a tanta mujer frígida, que no ha disfrutado un orgasmo, porque desde chica se le enfocó la sexualidad bajo un manto de tabú y de pecado, como lo PROHIBIDO... dìgase por padres estrictos, por la religión... que se yo... temas tan absurdos como calificar la masturbación como un pecado, o el verse en el espejo como un tabú... la coquetería natural como "ser puta" y el experimentar sexualmente como un pecado.
Me gustaría pensar que es preferible que una mujer se toque, o experimente sexualmente a ver la vida con los ojos de "cuento de hada" para luego descubrir que no se casò con el príncipe, sino con el "ogro" de la historia. Me gustaría pensar que el país del NO, es para todos, pero parece ser que es muchas veces relegado para las mujeres. Vemos los ejemplos de los hombres que llegan experimentados a la cama... esperando tener en la misma a una prostituta experimentada (como estan acostumbrados) y encuentra a una niña "virgen" que no tiene la experiencia, ni la malicia de la susodicha mencionada. Sin embargo se han dado casos y existen situaciones en las cuales la mujer es repudiada porque no es virgen cuando llega al matrimonio, e inclusive, el rechazo total de la familia del novio cuando la mujer ha tenido previa experiencia y llega con hijos al seno del hogar, hijos que claro no son del actual marido.
Y se crean hogares, a medias. Nacen los abusos, los maltratos...y la "resignación" de muchas mujeres que habiendo pasado del hogar paterno... al hogar del marido, lo unico que hicieron fue cambio de mando y no aprendieron a vivir. (Dios nos libre de seguir enseñando así a nuestras hijas...)
Nos enseñan a ver NO en todas las partes, yo he mencionado el tema sexual porque es uno de los que más llaman la atención en estas cuestiones, pero el ABSOLUTISMO y el NO... redundan en todos los ambientes, nos negamos a probar nuevas marcas, nuevos sabores, nuevas comidas... por seguir lo tradicional. Nos da MIEDO, cambiar el estatus, por el "què diràn" o por la comodidad de vivir una vida que si la cambiamos, tomarìamos muchos riesgos y mucho esfuerzo en elaborarla de nuevo.
NO TOQUE, NO MIRES, NO PRUEBES, NO SIENTAS... si lloras eres "marica" y si sientes "eres cursi". Es hora de reflexionar y pensar en todos los NO que nos enseñaron... y a tomar el camino del SI y empezar a enseñar a nuestras generaciones a que deben tener UN CRITERIO FORMADO para poder escoger entre lo que no les conviene y entre lo que si los hace felices.
El camino del si... es el empedrado, el lleno de espinas, porque empezamos a tomar nosotras mismas responsabilidad de nuestros actos, y de nuestros hechos, entendiendo que cada cosas que hagamos tiene una repercusion... y no dejar la responsabilidad en las manos de quienes nos han puesto el cerrojo delante de nosotras...
domingo, 8 de enero de 2012
cuando el sueño se cumple...
¿Qué pasa cuando el sueño se cumple? y las palabras rebotan en tu mente, sabiendo, que la recompensa que todos te hablaban ha llegado...
¿Qué pasa cuando todo lo bueno te sucede? y te das cuenta que vives una historia que jamás te imaginaste y te sobrepasa...
Mi historia es corta... mi sufrimiento es largo, pero el sueño se me cumplió... y son muchas las emociones que me embargan, es mucha la alegría, es tanto lo que se siente aca dentro que muchas veces no lo puedo manejar. No hablo de sensaciones inconscientes, ni de una alegría momentanea (en mi tierra le llaman, "llamarada de tusas"), hablo de una alegría que te inunda y es benéfica y hermosa... una felicidad integral...
¿Qué pasa cuando el sueño se cumple? no pasa nada... hay que vivirlo y aferrarse a él y procurar que siga vivo...
¿Qué pasa cuando todo lo bueno te sucede? y te das cuenta que vives una historia que jamás te imaginaste y te sobrepasa...
Mi historia es corta... mi sufrimiento es largo, pero el sueño se me cumplió... y son muchas las emociones que me embargan, es mucha la alegría, es tanto lo que se siente aca dentro que muchas veces no lo puedo manejar. No hablo de sensaciones inconscientes, ni de una alegría momentanea (en mi tierra le llaman, "llamarada de tusas"), hablo de una alegría que te inunda y es benéfica y hermosa... una felicidad integral...
¿Qué pasa cuando el sueño se cumple? no pasa nada... hay que vivirlo y aferrarse a él y procurar que siga vivo...
para y reflexiona
Se nos ha enseñado a ser como autómatas, las super heroes, las que no sienten... esas que a pesar de las mareas, aguantan todo, aún los golpes contra las rocas. Se nos ha enseñado a no sentir, a no parar a no reflexionar, somos una generación muchas veces de mujeres que preferimos pensar en los demás antes que en nosotras mismas.
Y de pronto nos damos cuenta que se nos acaba la vida, que no queda otra... que no pensamos en nosotras mismas... y si tan solo hubiésemos parado un momento en nuestro caminar... quizás la cosa hubiera sido diferente.
Las redes sociales son perfectas para leer a diario historias de corazones desgarrados... y la mayoría de estos corazones son femeninos, entonces me pregunto a mi misma, por qué??? porque sufrimos tanto y nos deleitamos en eso... porque no nos enseñaron a detenernos y pensar...
Sì, a pensar, a reflexionar, en que quizás el camino que estamos llevando no es el que nosotros queremos, sino el que elegimos, por buscar una compañìa, por querer prolongar una ilusión, o simplemente porque tenemos miedo a explorar nuevos caminos para nuestra vida.
Detengámonos, pero no sólo al principio de año, sino durante todo el ciclo... y analicemos constantemente si el camino que estamos siguiendo es el que nuestro corazon quiere seguir. Detengamonos a reflexionar si estamos "agradando a otros" o viviendo lo que nosotros queremos vivir. Detengamonos, y seamos realistas, de que si nos amamos a nosotras mismas, antes que a nadie más, seremos más sanas para poder entregar nuestros sentimientos, sin lastimar a nadie... y sin causar lástima o dependencia emocional.
Reflexionar introspectivamente, es poder revisarnos constantemente, y poder valorar lo que realmente nos hace felices... no vales menos que nadie, tampoco vales más que nadie, tu vales en su medida exacta... y quien te puede valorar y amar te hará feliz... pero la persona principal, que promueva esa felicidad debemos ser nosotras mismas.
Todas necesitamos nuestros tiempos, y todos los tiempos son diferentes. No te fuerces a sentir cuando no sientas, ni tampoco a reir cuando tienes ganas de llorar. No te fuerces a hacer lo que aquel otro te dijo que hicieras para "hacerlo feliz". Haz lo que tu creas, te puede generar crecimiento y realización personal, porque si tu estás bien, procuraras el bien de quienes te rodean... y a vivir una vida plena... siendo tu misma, sintiendo por ti misma, escogiendo tus caminos....
Y de pronto nos damos cuenta que se nos acaba la vida, que no queda otra... que no pensamos en nosotras mismas... y si tan solo hubiésemos parado un momento en nuestro caminar... quizás la cosa hubiera sido diferente.
Las redes sociales son perfectas para leer a diario historias de corazones desgarrados... y la mayoría de estos corazones son femeninos, entonces me pregunto a mi misma, por qué??? porque sufrimos tanto y nos deleitamos en eso... porque no nos enseñaron a detenernos y pensar...
Sì, a pensar, a reflexionar, en que quizás el camino que estamos llevando no es el que nosotros queremos, sino el que elegimos, por buscar una compañìa, por querer prolongar una ilusión, o simplemente porque tenemos miedo a explorar nuevos caminos para nuestra vida.
Detengámonos, pero no sólo al principio de año, sino durante todo el ciclo... y analicemos constantemente si el camino que estamos siguiendo es el que nuestro corazon quiere seguir. Detengamonos a reflexionar si estamos "agradando a otros" o viviendo lo que nosotros queremos vivir. Detengamonos, y seamos realistas, de que si nos amamos a nosotras mismas, antes que a nadie más, seremos más sanas para poder entregar nuestros sentimientos, sin lastimar a nadie... y sin causar lástima o dependencia emocional.
Reflexionar introspectivamente, es poder revisarnos constantemente, y poder valorar lo que realmente nos hace felices... no vales menos que nadie, tampoco vales más que nadie, tu vales en su medida exacta... y quien te puede valorar y amar te hará feliz... pero la persona principal, que promueva esa felicidad debemos ser nosotras mismas.
Todas necesitamos nuestros tiempos, y todos los tiempos son diferentes. No te fuerces a sentir cuando no sientas, ni tampoco a reir cuando tienes ganas de llorar. No te fuerces a hacer lo que aquel otro te dijo que hicieras para "hacerlo feliz". Haz lo que tu creas, te puede generar crecimiento y realización personal, porque si tu estás bien, procuraras el bien de quienes te rodean... y a vivir una vida plena... siendo tu misma, sintiendo por ti misma, escogiendo tus caminos....
miércoles, 28 de diciembre de 2011
se nos va el año... se nos viene el año
Siempre que veo una lágrima, una depresión... siempre que escucho que fue un año atroz, me reflejo en mi propia vida. Han habido miles de anocheceres, miles de atardeceres... pero algo que sin duda alguna llega siempre, es un nuevo amanecer... siempre siguiendo las noches de tanta tristeza, los días de tanto dolor.
Esta semana termina un año más en nuestras vidas, humanamente contando, eternalmente contando, un escalón más a la escalera del crecimiento y de la realización.
Este año uno de los regalos más grandes que he tenido es haber descubierto lo infinitas que somos. Como podemos renovarnos, y de la oscuridad más profunda, pasar a un estado perfecto de luz. ¿Cómo? no existe fórmula mágica, es más bien "Creyendo y aferrándonos a nuestros sueños". No hay nada imposible, ahora lo puedo decir bien.
Si logramos entender eso, si podemos perseguir nuestros sueños como locas, si podemos dejar atrás todo eso que nos ata y nos liga al sufrimiento... entonces podremos alcanzarlo. Desatar amarras, quemar naves, y muchas veces renunciar a lo que nos causa comodidad y confort... y como aves a volar, libres por el viento, realizando los sueños que jamás cumplimos, no importa la edad que tengamos. No importando nuestro estado corporal, no importando si la gente nos acepta o no.
Vivimos consumiéndonos en una vida "polìticamente correcta" complaciendo a tantos, y frustrándonos a nosotras mismas... se murió el año... que muera con el todos nuestros tabúes, todas nuestras preconcepciones, todo aquello que no nos deja ser felices... que se vaya con el año todo lo que es "debido" para los "demás" y que venga nuestra vida, virgen, pura... moldeable a nuestras manos, a nuestro corazón, justo como nuestra alma lo desea... justo como nos hace feliz... y las noches se convertirán en día, y tardarán en llegar las oscuridades...
A todos un feliz, feliz 2012...
Esta semana termina un año más en nuestras vidas, humanamente contando, eternalmente contando, un escalón más a la escalera del crecimiento y de la realización.
Este año uno de los regalos más grandes que he tenido es haber descubierto lo infinitas que somos. Como podemos renovarnos, y de la oscuridad más profunda, pasar a un estado perfecto de luz. ¿Cómo? no existe fórmula mágica, es más bien "Creyendo y aferrándonos a nuestros sueños". No hay nada imposible, ahora lo puedo decir bien.
Si logramos entender eso, si podemos perseguir nuestros sueños como locas, si podemos dejar atrás todo eso que nos ata y nos liga al sufrimiento... entonces podremos alcanzarlo. Desatar amarras, quemar naves, y muchas veces renunciar a lo que nos causa comodidad y confort... y como aves a volar, libres por el viento, realizando los sueños que jamás cumplimos, no importa la edad que tengamos. No importando nuestro estado corporal, no importando si la gente nos acepta o no.
Vivimos consumiéndonos en una vida "polìticamente correcta" complaciendo a tantos, y frustrándonos a nosotras mismas... se murió el año... que muera con el todos nuestros tabúes, todas nuestras preconcepciones, todo aquello que no nos deja ser felices... que se vaya con el año todo lo que es "debido" para los "demás" y que venga nuestra vida, virgen, pura... moldeable a nuestras manos, a nuestro corazón, justo como nuestra alma lo desea... justo como nos hace feliz... y las noches se convertirán en día, y tardarán en llegar las oscuridades...
A todos un feliz, feliz 2012...
lunes, 27 de junio de 2011
Reestructurando mi mente
Han sido días de días, sin escribir, sin sentarme a analizar lo que es mi vida, sin permitirme por un momento respirar y reconocer lo que hay dentro de mí.
Como que las ondas del viento y la vida se empeñan a veces en sumirnos en la depresión, en dejarnos ver que valemos poco, que alcanzamos poco... sin embargo este finde fue como un tiempo revelador para mí. Abrí los ojos y pude encontrarme de nuevo... es que me había perdido.
Anhelar ser, obtener, avanzar, es bueno... pero sin comprometer el yo. Tener la libertad de poder levantar los brazos, tomar nuestras piernas y caminar, pero sin apoyos que nos coartan la libertad misma. Y me metí en cuestión de más de unos años a compartir mis bienes, mis proyectos, mis visiones personales con algunas personas que no traían beneficio a mi vida, y me caí... me caí en un pozo hondo y desesperante... en ese del que como cuesta salir!
Pero al irme quitando todas las costras del pasado puedo ir de nuevo reestructurando mi ser, ajustando la visión de lo que quiero alcanzar y tomar fuerzas de la nada para volverme a levantar. No importa cuantas veces lo tenga que hacer, lo importante es que al levantarme de nuevo haya aprendido y aceptado mi realidad y las lecciones que se me han querido impartir.
No siento que he fracasado, siento que he aprendido... voy con mis alforjas llenas de esperanza, la vida llena de colores... y bueno lo demás vendrá, tarde o temprano vendrá. Estoy segura que eso será así.
Como que las ondas del viento y la vida se empeñan a veces en sumirnos en la depresión, en dejarnos ver que valemos poco, que alcanzamos poco... sin embargo este finde fue como un tiempo revelador para mí. Abrí los ojos y pude encontrarme de nuevo... es que me había perdido.
Anhelar ser, obtener, avanzar, es bueno... pero sin comprometer el yo. Tener la libertad de poder levantar los brazos, tomar nuestras piernas y caminar, pero sin apoyos que nos coartan la libertad misma. Y me metí en cuestión de más de unos años a compartir mis bienes, mis proyectos, mis visiones personales con algunas personas que no traían beneficio a mi vida, y me caí... me caí en un pozo hondo y desesperante... en ese del que como cuesta salir!
Pero al irme quitando todas las costras del pasado puedo ir de nuevo reestructurando mi ser, ajustando la visión de lo que quiero alcanzar y tomar fuerzas de la nada para volverme a levantar. No importa cuantas veces lo tenga que hacer, lo importante es que al levantarme de nuevo haya aprendido y aceptado mi realidad y las lecciones que se me han querido impartir.
No siento que he fracasado, siento que he aprendido... voy con mis alforjas llenas de esperanza, la vida llena de colores... y bueno lo demás vendrá, tarde o temprano vendrá. Estoy segura que eso será así.
sábado, 14 de mayo de 2011
Desde el principio
Todo lo que iniciamos tiene a la larga una sucesión de consecuencias, de las cuales, más tarde nos lamentamos o bien las disfrutamos a pleno. He escuchado sinfin de historias, de amores desechos... de traiciones, de maltrato familiar, de sufrimiento eterno. Y he llegado a varias conclusiones:
1. Sufrimos porque queremos:
intentamos enfrascarnos en relaciones, que a la larga nos dan luces de no ser las adecuadas para nosotros. Perdemos la vena realista y nos dejamos llevar por sueños e ilusiones, pero hay síntomas en cada relación que delatan como será el siguiente paso a dar. No esperemos cosechar ilusiones y alegrías en una relación plagada de gritos, insultos y peleas insignificantes. No podemos vislumbrar un futuro lleno de amor, caricias y atenciones, cuando tenemos a nuestro lado la pareja más insensible del mundo, a la que le importa un bledo por lo que estamos pasando, y no toma cuidado de nosotras ni de nuestras emociones.
No digo que nos volvamos egocéntricas y que pensemos solo en nosotras, pero pensemos en una palabra clave: LA RETRIBUCIÓN. Si estamos en una relación en la cual nos sentimos retribuidas en todo aspecto, el camino parece ser esperanzador. Al contrario, si tenemos que estarle dando cuerda al muñequito cada cierto tiempo, cuando nos colmamos la paciencia, puesto que cuanto hemos esperado no llega... ¡alerta! ojos bien abiertos y a analizar.
2. No le pidamos sandías al peral
Mucha gente espera milagros de Dios, cuando la verdad, el no tiene por qué aparecerse en ese momento. No estoy negando para nada la fé, ni esas cosas. Solo digo, que si tu siembras un peral, no esperes obtener sandías. En otras palabras, queremos que Dios restaure una relación que empezó mal, una relación en la cual nos empecinamos en tenerla a toda costa. Cuando no queremos ver que nos está destruyendo, y que cada día menoscaba nuestra autoestima y nuestro sentido de realización personal.
Conocemos una pareja que en nuestra forma de pensar, es el tipo o la mujer ideal, y desde el inicio de la relación nos damos cuenta que andamos como ese reloj desengrasado cuyos engranajes no funcionan. Caos, discusiones y sinsabores reinan en el ambiente. Uno de los dos se vuelve el factor dominante, opacando al otro, y limitandolo en cuanto a crecimiento personal y a crecimiento emocional.
Se hace lo que él o ella dicen, pero no se comparte nada. No se busca el beneficio mutuo... solo la satisfacción personal de una de las partes de la pareja. Se van viciando los procesos y al final, se puede caer hasta en la permisividad, en la infidelidad y en el maltrato.
3. Tenemos que aprender a ser realistas
Pies bien puestos sobre la tierra y no amasar sueños, ni construir castillos en el aire. Nos lo dice todo el mundo, lo escuchamos alrededor de nosotros... y sin embargo, nos empecinamos en seguir a la par de esa persona, por el miedo de no poder encontrar a alguien más o por el temor que nos vean como "fracasados"
Amarnos mucho. Cuidarnos mucho, pero ¡como cuesta! entender que nuestra vida "no depende de otros" depende del valor que nosotros le demos.
Cuando aprendemos que las cosas que inician bien, terminan bien. Cuando entendemos que no podemos cambiar a la otra persona. Cuando asimilamos que para que otros nos amen, tenemos que amarnos nosotras primero. Entonces aprendemos a caminar en pos de una vida sana, de un futuro feliz y hacia la autorrealización de nuestras vidas.
1. Sufrimos porque queremos:
intentamos enfrascarnos en relaciones, que a la larga nos dan luces de no ser las adecuadas para nosotros. Perdemos la vena realista y nos dejamos llevar por sueños e ilusiones, pero hay síntomas en cada relación que delatan como será el siguiente paso a dar. No esperemos cosechar ilusiones y alegrías en una relación plagada de gritos, insultos y peleas insignificantes. No podemos vislumbrar un futuro lleno de amor, caricias y atenciones, cuando tenemos a nuestro lado la pareja más insensible del mundo, a la que le importa un bledo por lo que estamos pasando, y no toma cuidado de nosotras ni de nuestras emociones.
No digo que nos volvamos egocéntricas y que pensemos solo en nosotras, pero pensemos en una palabra clave: LA RETRIBUCIÓN. Si estamos en una relación en la cual nos sentimos retribuidas en todo aspecto, el camino parece ser esperanzador. Al contrario, si tenemos que estarle dando cuerda al muñequito cada cierto tiempo, cuando nos colmamos la paciencia, puesto que cuanto hemos esperado no llega... ¡alerta! ojos bien abiertos y a analizar.
2. No le pidamos sandías al peral
Mucha gente espera milagros de Dios, cuando la verdad, el no tiene por qué aparecerse en ese momento. No estoy negando para nada la fé, ni esas cosas. Solo digo, que si tu siembras un peral, no esperes obtener sandías. En otras palabras, queremos que Dios restaure una relación que empezó mal, una relación en la cual nos empecinamos en tenerla a toda costa. Cuando no queremos ver que nos está destruyendo, y que cada día menoscaba nuestra autoestima y nuestro sentido de realización personal.
Conocemos una pareja que en nuestra forma de pensar, es el tipo o la mujer ideal, y desde el inicio de la relación nos damos cuenta que andamos como ese reloj desengrasado cuyos engranajes no funcionan. Caos, discusiones y sinsabores reinan en el ambiente. Uno de los dos se vuelve el factor dominante, opacando al otro, y limitandolo en cuanto a crecimiento personal y a crecimiento emocional.
Se hace lo que él o ella dicen, pero no se comparte nada. No se busca el beneficio mutuo... solo la satisfacción personal de una de las partes de la pareja. Se van viciando los procesos y al final, se puede caer hasta en la permisividad, en la infidelidad y en el maltrato.
3. Tenemos que aprender a ser realistas
Pies bien puestos sobre la tierra y no amasar sueños, ni construir castillos en el aire. Nos lo dice todo el mundo, lo escuchamos alrededor de nosotros... y sin embargo, nos empecinamos en seguir a la par de esa persona, por el miedo de no poder encontrar a alguien más o por el temor que nos vean como "fracasados"
Amarnos mucho. Cuidarnos mucho, pero ¡como cuesta! entender que nuestra vida "no depende de otros" depende del valor que nosotros le demos.
Cuando aprendemos que las cosas que inician bien, terminan bien. Cuando entendemos que no podemos cambiar a la otra persona. Cuando asimilamos que para que otros nos amen, tenemos que amarnos nosotras primero. Entonces aprendemos a caminar en pos de una vida sana, de un futuro feliz y hacia la autorrealización de nuestras vidas.
sábado, 12 de marzo de 2011
Sacudiendome el polvo
Sucede que las cosas de la vida nos mantienen alejados de lo que más nos gusta hacer. En mi caso escribir, dar opiniones, poder expresar mi sentir, no por el hecho de escribir sino por el hecho de poder tocar otras vidas con mis letras.
Es increíble las vueltas que da la vida, y como muchas veces vivimos bajo un sistema de cosas impuestas que no nos dejan ver realmente lo que queremos alcanzar.
Estos días han sido días de cambios radicales en mi vida, de volver a empezar en muchas cosas. De poder sentir muchas primeras veces. Y creo que la renovación es necesaria en el ser humano, que necesitamos de cambios para saber y sentir que estamos avanzando, que podemos seguir avanzando.
Como mujer me encuentro en la etapa más hermosa de mi vida. Como ser humano, empiezo a desempolvar de nuevo mis proyectos de vida. Como empresaria, quiero darle un giro a mi empresa, para asi poder expanderme. Como escritora, todos los cambios sustanciales que he tenido, espero poder mezclarlos bien para poder obtener como resultado un rico caldo, que de sustento a otros.
No se si siga siendo una bendita costilla, más bien creo que las mujeres no debemos relegarnos a serlo, debemos ser diamantes, faros de luz... que brillen alrededor, sobre y debajo de las piedras...
Pensando seriamente en cambiarle el nombre a este blog...
Es increíble las vueltas que da la vida, y como muchas veces vivimos bajo un sistema de cosas impuestas que no nos dejan ver realmente lo que queremos alcanzar.
Estos días han sido días de cambios radicales en mi vida, de volver a empezar en muchas cosas. De poder sentir muchas primeras veces. Y creo que la renovación es necesaria en el ser humano, que necesitamos de cambios para saber y sentir que estamos avanzando, que podemos seguir avanzando.
Como mujer me encuentro en la etapa más hermosa de mi vida. Como ser humano, empiezo a desempolvar de nuevo mis proyectos de vida. Como empresaria, quiero darle un giro a mi empresa, para asi poder expanderme. Como escritora, todos los cambios sustanciales que he tenido, espero poder mezclarlos bien para poder obtener como resultado un rico caldo, que de sustento a otros.
No se si siga siendo una bendita costilla, más bien creo que las mujeres no debemos relegarnos a serlo, debemos ser diamantes, faros de luz... que brillen alrededor, sobre y debajo de las piedras...
Pensando seriamente en cambiarle el nombre a este blog...
martes, 20 de julio de 2010
lunes, 28 de junio de 2010
Ana: a tus 18 años...
Hace 18 años me estrené como madre. Y tu te estrenaste como ser humano. Ninguna de las dos conocía a lo que nos enfrentaríamos. Los momentos dulces que hemos vivido, las aventuras en las que nos hemos metido, y el dolor de la separación que por un tiempo nos tuvo alejadas.
Hoy veo hacia atrás y la película de tu vida me recorre sin dudar la mente, tus inicios, cuando me pusieron en los brazos ese pedacito de carne con el que no sabía que iba a hacer. No me prepararon para la tarea, era para mi todo nuevo y todo incierto... me costaba hasta pensar que un viento inoportuno te diera un resfriado... tu primer resfriado y no sabía que hacer. Quizás por eso las enfermeras en el hospital me miraban con cara de verdugo... yo no podía explicarles que era tanto lo que me había costado traerte al mundo, que ahora no podía exponerte ni siquiera al viento que hacía esos fríos y húmedos días del mes de junio... julio... que fueron tus primeros... y los míos.
Luego vinieron tus primeros... tus primeros llantos... tus primeros dientes... tus primeros escaldos... tus primeros baños... tus primeros cólicos... tus primeras palabras! tus primeros pasos! tus primeras travesuras... uffffffffffff... tu primer día de escuela... tu primera pelea!!!! cada uno de ellos algo que marcó mi vida, que me lo disfruté tanto... en medio de la vida tan difícil, me los disfruté.
Luego tus colores... tus dibujos, tus genialidades, estabas creciendo y madurando con cada paso que dabas... siempre tuve la certeza que eras una niña diferente. Tu corazón calmo y hermoso me dio testimonio de ello... sin necesidad de moldearte a la antigua... tan entendida, tan inteligente...
Tus amores de caricatura... tus ilusiones y sueños que con el tiempo han madurado en metas y objetivos... tu destreza con los lápices y pinceles... tu destacar... tu liderazgo.
Hoy nacemos las dos de nuevo... a un mundo nuevo... tu madurez, tu despertar a la vida... tu poner en práctica los sueños... y es que contigo todo es nuevo... otra vez, y empezaremos de nuevo la cuenta de los primeros... el primer amor... el primer día en la universidad... el primer beso... el primer triunfo laboral... el primer sueldo... el primer hijo...
Ana, amor mío... todo se dará. Todo lo que está en tu alma, se convertirá en realidad. Créeme lo que te digo. Estás hecha para alcanzar... y triunfar! Por y para eso veniste al mundo... a plasmar tu huella... y a dejar un halo de estrellitas tras de ti... como siempre lo has hecho.
Yo no seré la mejor madre del mundo, pero si soy la madre de una de las mejores hijas. Contigo a mi lado todo ha sido maravilloso. Y no estoy siendo zalamera. Es simple, contigo me estrené en la vida, y cada etapa que pasa es un estreno nuevo. No hay nada monótono, ni pausado. Contigo siempre hay primeras veces cada día.
Que ahora que cumples tus dieciocho años y alcanzas la mayoría de edad, sepas... que aunque ya eres un adulto... esta mujer que Dios puso a tu lado, te ama inmensamente y procurará que tus sueños lleven alas y se concreten. Esa es mi labor a tu lado... y tambien amarte eternamente.
(Te escribí esto con dos dias de anticipación a tu cumpleaños, porque quiero que lo leas detenidamente y lo guardes en tu alma... te amo)
martes, 1 de junio de 2010
Querer más la vida
Enfrentar la muerte, hace querer más la vida. Es algo contradictorio, pero hay lecciones que se aprenden derramando lágrimas. Cuando ves apagarse una vida en plena flor, y más la vida de alguien que jamás le hizo nada a nadie, sino que al contrario, fue un hombre cabal, es cuando empiezas a reflexionar sobre tu propia vida.
O al menos eso me sucedió a mi, en estos días. Cada minuto que tenemos es una maravillosa oportunidad para disfrutar. En mi caso a mi hija, a mis padres, a mis hermanos. Porque no sabemos si mañana les podremos volver a ver, o ellos nos verán a nosotros. Y cada burbuja de momentos vividos y convividos, debe llevar en si el aroma y el sabor de la alegría y la felicidad.
Que triste pasar la vida por pasarla. O dejarla ir. Hoy comiendo un emparedado hecho por mi madre, cerraba los ojos y saboreaba su obra de arte. Y me sentí una niña de nuevo, sentada a la mesa familiar. Retrocedí tanto al cerrar los ojos que mi alma se sintió confortada. Estaba en casa, estaba segura. Nadie podría hacerme daño. Siento lo mismo cuando estrecho la mano de mi padre.
Sensaciones recurrentes que envuelven nuestra vida, y nos dan aliento para dar ese paso, que quizás ya no tengamos aliento para dar. Cuando todo se ha caído delante de nosotros y no queremos levantar la vista... cuando allá fuera brilla el sol pero para nosotros es de noche.
Enfrentar la muerte de un amigo, me hizo ver lo hermoso que es vivir en libertad. Me hizo repasar los clavos que atan mis alas para que pueda volar, y empecé a elucubrar la forma de quitar esos clavos para poder soltar amarras.+
Enfrentar lo oscuro de la partida, me hizo querer aferrarme más a los colores y sabores, y aromas de esta vida terrenal. Que no es sino un momento. Un minuto, insignificante, que se va y se pasea delante de nuestras narices, sin siquiera darnos cuenta.
viernes, 28 de mayo de 2010
domingo, 9 de mayo de 2010
Madres...
Este es el día cuando existen las flores, cuando las cenas abundan, cuando los regalos transitan. Madres, las cuidadas, las descuidadas, las olvidadas.
Y... existen tipos de madres. Las abnegadas, las sacrificadas, las amadas, las idolatradas. Existen tipos de madres, las que fueron madres por que lo anhelaron, porque lo desearon, porque las obligaron, porque las violaron. Pero al final madres todas....
Existen tipos de nidos, los que acogen, los que aman, y protegen. Otros en cambio repelen, y hasta como duelen, destruyen. No se si a esta categoría se les podría llamar madres, donde habita el egoísmo, donde no se nombra el cariño donde todo es como una fría obligación.
Sea como sea, donde sea y en donde estemos ubicadas como madres, debemos reflexionar al día de hoy, que no existen hijos malos, que no nacieron torcidos, que no son fruto de la herencia del maldito padre... sino que consistió en nosotros moldear su camino y si no lo hicimos las consecuencias sufriremos.
A cualquier categoría que nos corresponda, tengamos el pelo canado, o aún oscurecido, o quizás nuestro hijo aun no haya nacido, debemos darnos cuenta de que los hijos no son accesorios, que no se utilizan, que no se manipulan, que no debemos castrarlos emocionalmente.
Somos águilas que debemos fortalecer las alas de nuestras crías. Somos halcones, leonas... debemos crear corazones corajudos, nobles, fuertes ante las tormentas. Somos bancos de respuestas, fuentes, pozos... sabiduría.
Triste la historia de la madre que hace que su hija repita la historia triste de su vida. Esa que no tiene un pecho para cobijar y consolar. Triste la historia de la madre que repele el abrazo y el amor de un hijo. Triste la historia que ve a su hijo como un medio de manutención más que de emoción, de amor inmenso...
Madres, ese título debemos ganárnoslo a fuerza de amor, de lucha... de perseverancia. Madres abnegadas si, pero no esas que nos pintan en las fotos, de rosas y claveles, abrazando al recien nacido. Madres que se rompen el pecho para que sus hijos beban de su sangre. Madres, esas que se quitan el pan de la boca por que sus hijos coman. Madres, esas que pasan las noches en vela porque sus hijos tengan un futuro. Las que no piensan que el futuro es corto, o que no existe, sino que hacen que sus hijos crean en sus sueños. Las que a pesar de estar golpeadas por la vida, amargadas o tristes, crian las criaturas más amorosas, las más esperanzadas, las más hermosas que van prodigando amor a manos llenas.
A todas las madres, que pueden llamarse madres en la extensión total de la palabra.. va mi saludo, mi homenaje... y mi venia en este día!
jueves, 6 de mayo de 2010
La Batalla
Perdida, silente, con las heridas abiertas, y la sangre a flor de piel. El dolor es inmenso, casi no se siente, y la mano pegada a la espada. La espalda destrozada por el peso de la carga, y la mente, casi anulada, no puede saborear las victorias.
Añorando los tiempos de paz, extrañando los tiempos de bonanza. Esto es la guerra, y lo que pasó una batalla, y así se da la vida en intervalos. Solo los valientes arrebatan los sueños. Solo los valientes se ganan el derecho a vivir.
Con costras, cicatrices, marcas del pasado, que fortalecen, que nos marcan la senda a no seguir. Por ahi no volver a pasar, por ahi, no acercar el pie. Enfrentando los gigantes que se acercan uno a uno a destruirnos. Obteniendo los botines y disfrutándolos aun con la sangre en nuestros labios.
No dejarnos vencer, arremeter contra todo, empujar con el cuerpo, con el alma, con la mente y si es posible, arrancar con las uñas... y dientes. Asi es la vida, y así tenemos que vivirla. Quienes buscan un plácido mar, con una hamaca y una orilla... y la música de los grillos en sus orejas, no han aprendido que vivir es batallar. Que la paz se alcanza, cuando se ganan las guerras. Que el amor se obtiene, a través de la lucha por los sueños. Que los sueños son el motor impulsor de nuestros pies y nuestras manos. Que solo los valientes... pueden arrebatarlos.
Y sin embargo, el cansancio es infinito... y en el oscuro manto de la noche, la rutina vuelve a ser la misma... agua caliente para sanar las heridas, hilo y aguja para coser los tajos de la vida, bálsamo para el dolor de huesos del alma... vendas, para cubrirnos de la cruel enfermedad de la pasividad y el conformismo... y la espada, reluciente... invitándonos a alcanzar otro sueño.
Lorena.06.05.10
martes, 4 de mayo de 2010
La Esclavitud
Nos dejamos atar con cadenas viejas, con cadenas nuevas, pero al fin del cabo son cadenas que nos hacen esclavos. Y es increíble como vamos dejando de ser nosotros mismos para convertirnos en seres sin color... tristes y apacibles, ante el avasallamiento de quien suele ser nuestro amo.
La vida nos fue dada con un set de colores, con un set de partecitas que van haciendo de cada momento o cada evento, algo especial. Vamos transformando nuestros palitos y trocitos en edificios y vamos formando uno a uno nuestros sueños y viendo como se transforman en realidad.
Es aquí cuando tenemos que usar nuestra visión. No podemos dar por descontado que las cosas tienen que suceder y ya. Ser conscientes y atentos ante todo nos da la profundidad de las cosas. ¿Qué me sucederá al asociarme con esta u otra persona, o al emprender determinado evento? No que seamos personas controladoras, pero si que podamos elegir nuestro propio camino, y guardar el YO.
He visto vidas derrumbarse tras las cadenas de una esclavitud silente. Imposición, deberes, culpa, llámese como quiera a la excusa de la dependencia de otra persona. Como que fuese nuestro último puerto, nuestra última salida. Cuando tenemos tanto por dar y vivir, y no nos damos cuenta de ello.
Perdemos el ritmo, callamos los cantos, oscurecemos las estrellas de nuestra propia vida, al querer vivir bajo el tormento de los fantasmas de los otros. Debemos tener nuestro propio tambor, llevar nuestro propio ritmo y al final, si la cantamos mal, será nuestra melodía entonada con nuestra propia voz.
Soltemos las cadenas de lo habitual. Destruyamos lo yugos de lo que "debe ser". Oxidemos los grilletes de la "sociedad y su establishment". Al final, los que morimos o vivimos somos nosotros y a nadie le importa como terminará nuestra historia. Los que sufrimos o gozamos fuimos nosotros. Y nuestros "amos", al nosotros liberarnos... buscarán otros esclavos, que estén dispuestos a arruinar sus vidas, junto a ellos.
Lore.04.05.10
domingo, 2 de mayo de 2010
Las pérdidas... y lo vivido
Vivir al máximo debería ser nuestro lema. Exprimir cada momento que experimentamos, sacarle el jugo a las experiencias, y poder al mismo tiempo obtener una lección de vida. A la vuelta de la esquina de nuestras vidas nos encontramos seres maravillosos que aportan tanto a nuestro existir. Vivimos de la noche a la mañana verdaderos huracanes, que dejan nuestras vidas trastocadas, y cambiadas. En un instante llega alguien a transformar tus días, tus minutos y tus horas.
Y mientras pasamos por estas maravillosas experiencias todo es emoción y diversión. La alegría nos embarga, la dicha de vivir las situaciones nos hace olvidar que cada una de ellas tiene un final. Amargo o feliz, deberá llegar a su fin. Muchas veces el final, se convierte en pérdida, y en lugar de permitir a la felicidad embargarnos por cuanto vivimos, se nos convierte en una pesada carga de la cual no nos podemos soltar. Surge entonces la pregunta, ¿Cómo enfrentar las pérdidas? Mi respuesta es sencilla: habiéndolo vivido al máximo. Sin más ni más, al entregar lo mejor de nosotros, a lo que se esté dando o esté sucediendo, es la protección segura de sentirte satisfecha ante la partida del evento o la persona que a partir de ese momento se convertirá seguramente en un dulce recuerdo.
La vida es un rosario, es un collar de perlas, y cada una de ellas es un dulce recuerdo vivido, y en algunas ocasiones, los momentos amargos. El momento de la pérdida es doloroso, si. Pero pocos reflexionamos, en la bendición que fue vivir lo maravilloso que vivimos. Lo maravilloso que fue experimentar lo que experimentamos. Y cuanto nos ha hecho crecer, sentirnos como nos sentimos. Vivir al máximo y dar lo mejor. Luego... las pérdidas se convierten en ganancia.
jueves, 1 de abril de 2010
Rómpete
Existe y ha existido en mí que al romper las cosas, encuentro su esencia. Y no lo digo porque sea una destructora masiva, no... pero recuerdo aún cuando en aquella navidad, mis padres me regalaron aquella muñequita que arrullaba a su bebé... era linda, rubia, y cantaba nanas... o al menos salía musiquita de su pecho... Mi hermano, desarmador en mano me esperaba en el cuarto de servicio... habiendo adelantado su labor, me llamó y me dijo "encontré la musiquita", era una cajita, con un rodillo de metal y un peine de metal también, que al pasar por ciertos puntos, emitía "el duerme ya". Atrás de él, yacían los pedazos de la muñeca... pero habíamos encontrado su esencia, la fuente de la música...
Así he visto quebrar pistaccios, romper los tallos del cilantro para que suelte su aroma inconfundible y delicioso, romper... esa es la clave
Romper nuestras creencias aprendidas, quitarnos la caparazón, destruir los muros y encontrar nuestra esencia. No creernos todo lo que nos dicen. Ni seguir al rebaño.
Ayer escuchaba a mi hija Ana hablar del cine, y de como detrás de ella se hacían largas e interminables filas de niñas casi anoréxicas, todas vestidas con el mismo patrón, y hasta con el mismo tono de voz, hablando en un mismo idioma... ¡que aburrido! por que no romper con lo establecido para encontrarnos a nosotros mismos.
Romper significa, salir de nuestro encierro, y encontrarnos a nosotros mismos, no seguir lo que nos fue enseñado. No ver a las personas a través de las críticas de otros, romper es un término violento, y en algún momento sentiremos que nos estamos haciendo daño a nosotros mismos, pero no es así.
Creo que cuando el pollito sale del cascarón... o cuando nosotros al salir del vientre rompemos placenta... es un paso doloroso, que nos trae vida. Por que no romper con nuestros hábitos diarios, por que no doblar las estructuras que aprendimos mal aprendidas. Por que no dejar que el aroma a amor y misericordia fluya de nosotros.
Por qué no creer que somos hermosas, llenas de dones, y no los patitos feos que la sociedad nos ha inculcado. Por qué no creer que podemos subir montañas, alcanzar metas, que podemos soñar y ser felices.
Es tan difícil, romper nuestros hábitos de amar, despojarnos de tanto tabú y entregarnos a nuestra pareja, sin límites. Preferimos inventar orgasmos, y seguir el acompasado ritmo de quien nos está amando, a explotar en un frenesí de experiencias y pasiones.
Preferimos besar con la boca fruncida, preferimos darnos la vuelta y no entregarnos, preferimos no comprometernos a vivir la vida al máximo. Es más fácil seguir al rebaño. Es más fácil repetir la historia familiar por años y siglos. Es más fácil conformarnos a vivir anestesiados, en una probeta, en un tubo de ensayo... a romperla...
Preferimos tomar el puesto de padres amargados, a tirarnos al suelo y disfrutar de nuestros niños. Preferimos el grito y el regaño, a ser más reflexivos. Preferimos el golpe al diálogo, y así seguimos cultivando esa costra enmarañada que nuestros ancestros nos dejaron.
Romper significa dolor. Romper significa decisión. Romper significa tener el compromiso con nosotras mismas de abrazar nuestras vida, tomar la responsabilidad de las mismas y atenernos a las consecuencias de lo que la locura de la felicidad nos traiga.
Yo me estoy rompiendo día a día, y con ello siento el dulce sabor de la alegría. Siento el aroma de la libertad, siento el orgásmico sentimiento de ser yo quien lleve el timón de mi vida, de descubrir nuevos puertos, de oler flores desconocidas, de probar comidas inimaginables y de experimentar placeres ocultos por nuestros tabúes.
Romper un manojo de cilantro, desmenuzarlo con nuestras propias manos, y sentir al caer en el agua de la sopa, el fluir de sus aromas que nos eleva a un plano superior... nuestra nariz enloquece, nuestro estómago efervece por el deseo de probar ese suculento platillo, y las manos agradecidas se llenan de su savia deliciosa... Es así como deberíamos enfrentar la vida... es así... rompiéndola.
domingo, 6 de diciembre de 2009
El dolor...
Existen muchas teorías acerca del dolor. Muchos lo enarbolan como bandera y viven... llorándolo e inflingiéndolo a través de sus actitudes. Otros lo ven como un medio de purificación en esta vida. Y más allá están los que ven el dolor como el pago a vidas pasadas... llenas de pecado y maldad.
Yo voy a lo más sencillo, quizás a lo que parezca absurdo... en palabras de mi padre (fuente de mucha sabiduría) "cuando algo te duele... es por que algo va mal". Simple y sencillo, el dolor es para mí, solamente el indicio que algo en mi no está bien... Cuando chica y me dolían las amígdalas, era el signo de que alguna enfermedad aún más terrible venía en camino. Cuando caminaba a disgusto tratando de lucir los zapatos más bonitos... me daba cuenta que el inmenso dolor sentido en mis pies, no eran más que dos incipientes ampollas que estaban a punto de reventar... y en el caso de las muelas... eran el indicio perfecto de que había que sacarlas.
Eso es el dolor, una alerta para que en nuestras vidas cambiemos lo que no está bien, lo que nos consume y destruye. Es emocional, es mental y trasciende a lo físico. El problema, es que nos han enseñado a acunar el dolor, nutrirlo y arrullarlo como a un bebé. A no deshacernos de él, y a acudir a él para sentirnos vivos. Lo que no nos damos cuenta, es que si seguimos en esa actitud, su contraria... la paz interna... no vendrá a nuestras vidas.
Existe una historia entera de asociar el dolor con la paga de alguna cosa que hemos hecho mal. Los latigazos, autoinflingidos o inflingidos por otra persona... o sin ir mas lejos, los golpes de cinturón que nos propinaban a muchos de pequeños cuando nos portábamos mal.
Es dificil, deshacernos de ese saco de dolor que vamos cargando a diario... es como que quisieramos entre todos nosotros poder comparar quien ha sufrido más y quien ha aguantado más. Una competencia ridícula que no nos lleva a ninguna parte. Alguien me decía, que todos los humanos estamos acostumbrados a ir cargando con nuestro saquito de muertos en la espalda y cuando queríamos sentir que estábamos vivos lo bajábamos de nuestras espaldas y salia el hedor, el cual invadía todo.
Creo indiscutiblemente en la felicidad, en la paz interna, en que podemos superarnos y ser felices a toda costa. En alcanzar sueños y en ser positivos. Pero no seres programados a repetir algo que no creemos... simple y sencillamente, seres inteligentes que enfrenten sus realidades, y estén dispuestos a cambiarlas. Es más difícil... si... que abrir el saquito del dolor y refugiarnos en él... pero cuando podemos ser libres de tanta carga, de tanto recuerdo, de tanta culpa, descubrimos la libertad de poder vivir, sonreir y vivir al máximo... sin dolor... como cuando nos liberamos de los zapatos nuevos que nos molestan... o cuando termina el dentista de quitarnos la muela.
No hay regocijo en el dolor... si hay regocijo en la libertad... en la paz y en el amor... pensemos un momento en eso... y dispongámonos a liberarnos de todas esas cosas... que nos impiden avanzar y de una vez por todas... enterremos ese saco de cosas fétidas que andamos a cuestas... ya no es tiempo de comparar desgracias... es tiempo de vivir... en libertad.
domingo, 11 de octubre de 2009
La vida

La otra vez reflexionaba que es lo que llamamos vida. A que punto hemos llegado para vivirla o dejarla de vivir, y si realmente la estamos aprovechando al máximo.
Hay quienes piensan que aprovechar la vida al máximo es llenarse de actividades, fiestas, cumpleaños, tées sociales, estar con las amigas, los amigos, la pareja, deporte, arte, todo lo que pueda llenar esos espacios vacíos que tantas veces nos confrontan y nos asustan.
Otros piensan en lo material, ir acumulando cosas, cual si de un juego se tratase. Mi carro, mi casa, mi otro carro, mis otras propiedades, ir... gastando y ahorrando, y volviéndose poco a poco, en un ente generador de monedas... más que en una persona que puede disfrutar su vida al máximo.
Existen quienes se limitan a vivirla porque tienen que hacerlo. Sin gusto por nada, obligados a estar atados a algo que no quieren, léase, trabajo, pareja, familia, profesión. La vida les fue dada de esa manera y por comodidad o por falta de valor, no se comprometen a soñar, ni a ver del otro lado de la cerca. Su mundo es un mundo gris, y exacto, no hay nada por que seguir adelante.
Y por último diría yo, la categoría de quienes viven las vidas de los demás y no la propia. Se pasan todo el día viendo que hicieron los demás para compararse o para querer tener lo que ellos tienen, pero se olvidan de vivir su propia existencia.
Creo en la vida como un regalo que nos fue dado, la que hay que vivir con balance. Disfrutando de todo lo que nos fue dado, sin caer en la esclavitud de el "querer tener" o el "querer ser". Fluir, y dejar fluir. Vivir y dejar vivir. Ser sabios con las finanzas pero no avaros. Ahorrar por lo que se quiere construir, sin caer en la mezquindad. Disfrutar tanto de un fin de semana en un caro resort de descanso, como de una tarde en el porche de la casa tomandose una limonada fría y riendo con quienes amamos.
Creo que la vida no es una atadura, ni una cruz que llevar. Que sí podemos ser felices, y encontrar en cada pequeño detalle del día una oportunidad para serlo. Escuchar la voz de nuestros amados, sentir bajo nuestros pies la grama fresca, oler las sábanas limpias cuando vamos a poner nuestra cabeza en la almohada. Sentir la respiración de nuestra pareja, perdernos como locos en los ojos claros y puros de nuestros hijos o simplemente besar la cabeza de un bebé con ese aroma característico que a todos nos encanta.
De nosotros depende como la vivamos, como la construyamos, como la vamos corrigiendo. He visto muchas personas que han dicho que si tuviesen una mansión, serían felices. Yo me he dado cuenta que las mansiones, son las casas menos habitadas por sus dueños... tienen tanto que no las disfrutan...
No nos pasemos la vida anhelando lo que no podemos tener, mejor dicho disfrutemos lo que tenemos y demos gracias a Dios por ello. No soñemos con imposibles, creemos realidades. No nos atemos por dinero o por conveniencia... la libertad tiene un precio, pero es preciosa y deliciosa... No vendamos nuestros ideales, dejemos espacios de silencio y de soledad para poder meditar y valorar cuanto tenemos. No nos llenemos de tanto ruido alrededor que no nos permita encontrarnos a nosotros mismos... y a la larga nos deje una sensación de vacío tremendo... No nos perdamos en el barullo de la gente... apartemos un momento, un lugar y busquemos dentro de nosotras lo que nos nos permite disfrutar... de este don... que es llamado vida.
Hay quienes piensan que aprovechar la vida al máximo es llenarse de actividades, fiestas, cumpleaños, tées sociales, estar con las amigas, los amigos, la pareja, deporte, arte, todo lo que pueda llenar esos espacios vacíos que tantas veces nos confrontan y nos asustan.
Otros piensan en lo material, ir acumulando cosas, cual si de un juego se tratase. Mi carro, mi casa, mi otro carro, mis otras propiedades, ir... gastando y ahorrando, y volviéndose poco a poco, en un ente generador de monedas... más que en una persona que puede disfrutar su vida al máximo.
Existen quienes se limitan a vivirla porque tienen que hacerlo. Sin gusto por nada, obligados a estar atados a algo que no quieren, léase, trabajo, pareja, familia, profesión. La vida les fue dada de esa manera y por comodidad o por falta de valor, no se comprometen a soñar, ni a ver del otro lado de la cerca. Su mundo es un mundo gris, y exacto, no hay nada por que seguir adelante.
Y por último diría yo, la categoría de quienes viven las vidas de los demás y no la propia. Se pasan todo el día viendo que hicieron los demás para compararse o para querer tener lo que ellos tienen, pero se olvidan de vivir su propia existencia.
Creo en la vida como un regalo que nos fue dado, la que hay que vivir con balance. Disfrutando de todo lo que nos fue dado, sin caer en la esclavitud de el "querer tener" o el "querer ser". Fluir, y dejar fluir. Vivir y dejar vivir. Ser sabios con las finanzas pero no avaros. Ahorrar por lo que se quiere construir, sin caer en la mezquindad. Disfrutar tanto de un fin de semana en un caro resort de descanso, como de una tarde en el porche de la casa tomandose una limonada fría y riendo con quienes amamos.
Creo que la vida no es una atadura, ni una cruz que llevar. Que sí podemos ser felices, y encontrar en cada pequeño detalle del día una oportunidad para serlo. Escuchar la voz de nuestros amados, sentir bajo nuestros pies la grama fresca, oler las sábanas limpias cuando vamos a poner nuestra cabeza en la almohada. Sentir la respiración de nuestra pareja, perdernos como locos en los ojos claros y puros de nuestros hijos o simplemente besar la cabeza de un bebé con ese aroma característico que a todos nos encanta.
De nosotros depende como la vivamos, como la construyamos, como la vamos corrigiendo. He visto muchas personas que han dicho que si tuviesen una mansión, serían felices. Yo me he dado cuenta que las mansiones, son las casas menos habitadas por sus dueños... tienen tanto que no las disfrutan...
No nos pasemos la vida anhelando lo que no podemos tener, mejor dicho disfrutemos lo que tenemos y demos gracias a Dios por ello. No soñemos con imposibles, creemos realidades. No nos atemos por dinero o por conveniencia... la libertad tiene un precio, pero es preciosa y deliciosa... No vendamos nuestros ideales, dejemos espacios de silencio y de soledad para poder meditar y valorar cuanto tenemos. No nos llenemos de tanto ruido alrededor que no nos permita encontrarnos a nosotros mismos... y a la larga nos deje una sensación de vacío tremendo... No nos perdamos en el barullo de la gente... apartemos un momento, un lugar y busquemos dentro de nosotras lo que nos nos permite disfrutar... de este don... que es llamado vida.
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